El debate sobre los porteros veteranos volvió a encenderse en el futbol mexicano, luego de que Marc Crosas cuestionara públicamente la forma en que se juzga a dos figuras de trayectoria internacional: Keylor Navas y Guillermo Ochoa.
Todo surgió tras la reciente renovación de Navas con Pumas UNAM, donde el guardameta costarricense, a sus 39 años, continuará como titular en el futbol mexicano. La noticia fue bien recibida por gran parte del entorno mediático y la afición, destacando su experiencia y jerarquía bajo los tres postes.
Sin embargo, Crosas puso sobre la mesa una comparación directa con el caso de Ochoa, quien a sus 40 años ha sido objeto de constantes críticas por sus convocatorias a la Selección Mexicana, donde apunta a ser opción como tercer portero rumbo al Mundial de 2026.
“Somos esos que aplauden la renovación de Keylor Navas a los 39 años para ser titular en Pumas, pero critican la convocatoria de Memo Ochoa a los 40 para ser tercer portero”, expresó el analista, evidenciando lo que considera una clara incongruencia en el análisis del futbol.
El comentario generó conversación inmediata en redes sociales, donde aficionados y expertos se dividieron entre quienes respaldan la experiencia de ambos porteros y quienes consideran que es momento de dar paso a nuevas generaciones.
En medio de esta polémica, el futuro de Ochoa con el Tri sigue abierto. Tras varios meses fuera, el arquero regresó a una convocatoria en un momento clave, especialmente ante la lesión de otros guardametas. No obstante, deberá competir directamente con opciones como Raúl Rangel y Carlos Acevedo para ganarse un lugar definitivo.
Por su parte, Navas logró resolver semanas de incertidumbre con su renovación, luego de negociaciones que incluyeron temas salariales. Finalmente, el acuerdo se cerró y el costarricense seguirá defendiendo el arco universitario al menos por un año más, consolidándose como una de las figuras más experimentadas de la liga.
Así, la comparación entre ambos porteros no solo pone sobre la mesa su rendimiento, sino también la manera en que se construyen las narrativas en el futbol, donde la percepción muchas veces pesa tanto como los números dentro de la cancha.