La victoria del Everton por 3-0 sobre el Chelsea en la Jornada 31 de la Premier League no solo significó un resultado importante en la lucha por puestos europeos, sino que también dejó una de las imágenes más comentadas del fin de semana.
El protagonista fue Iliman Ndiaye, quien sentenció el encuentro al minuto 76 con una gran definición tras una jugada bien construida desde el fondo. El delantero aprovechó los espacios que dejó la defensa rival y firmó el tercer tanto que confirmó el dominio del equipo dirigido por David Moyes.
Sin embargo, más allá del gol, lo que realmente acaparó la atención fue su celebración. Ndiaye se reunió con su compatriota Idrissa Gueye y ambos hicieron el gesto del número dos con los dedos, una señal que rápidamente fue interpretada como un mensaje dirigido a la Confederación Africana de Fútbol.
El gesto no fue casualidad. Tiene su origen en la polémica final de la Copa Africana de Naciones 2025, donde Senegalperdió el título ante Marruecos por una decisión administrativa. La CAF otorgó el triunfo 3-0 a Marruecos tras una supuesta incomparecencia del conjunto senegalés en un momento clave del partido.
La resolución generó una fuerte polémica, ya que dentro del campo el partido había sido disputado y Senegal se mantenía con opciones reales de competir por el título. Jugadores, cuerpo técnico y aficionados nunca estuvieron de acuerdo con el fallo, considerándolo injusto.
Por ello, el festejo de Ndiaye y Gueye fue interpretado como una reivindicación. Una forma de expresar que, más allá de lo que dictaminó el organismo, el grupo mantiene la convicción de que ese campeonato les pertenece.
El propio Ndiaye reforzó esa postura al finalizar el encuentro, cuando lanzó una frase contundente ante los medios: “Somos campeones de África”. Sus palabras no solo reflejan el sentir del vestidor, sino que también reavivan el debate sobre una de las decisiones más controvertidas del futbol africano en los últimos años.
Mientras tanto, en lo deportivo, el Everton continúa en buen momento y suma puntos clave en la recta final de la temporada, consolidándose como un serio candidato a pelear por competiciones europeas.