A poco más de una semana de su reapertura, el Estadio Azteca entra en la recta final de su remodelación para recibir el partido entre la Selección Mexicana y Selección de Portugal el próximo 28 de marzo, en un evento que marcará una nueva etapa para uno de los recintos más emblemáticos del futbol mundial.
A través de distintos videos difundidos en redes sociales, se han observado avances significativos en el interior del estadio, disipando las dudas que surgieron por los retrasos en las obras. Aunque el inmueble no estará terminado al cien por ciento, sí se reporta en condiciones funcionales para albergar el encuentro internacional.
Uno de los puntos más destacados es el estado del terreno de juego, que ya luce completamente definido con líneas marcadas y porterías instaladas. Además, contará con tecnología de última generación como el sistema de “Ojo de Halcón”, pensado especialmente de cara al Copa Mundial de la FIFA 2026. Actualmente, los trabajos se concentran en los alrededores del campo, donde continúan las labores de acondicionamiento.
En cuanto a las gradas, todas las butacas ya han sido colocadas, incluyendo las de la nueva tribuna, por lo que los aficionados podrán ocupar sus lugares sin inconvenientes. Sin embargo, aún siguen en proceso áreas como la zona VIP, restaurantes y espacios premium, que forman parte de esta primera fase de remodelación.
Por otro lado, el exterior del estadio todavía presenta avances limitados en comparación con los renders iniciales, donde se proyectaban elementos como una cubierta roja y pantallas LED en la estructura. Estas mejoras se desarrollarán en etapas posteriores, ya que el proyecto continuará incluso después del Mundial.
La reapertura del Azteca marcará únicamente la conclusión de la primera fase de su transformación, con el objetivo de modernizar el recinto y extender su vida útil durante varias décadas más.