El Rayo Vallecano volvió a demostrar que Vallecas es un fortín europeo. En un partido tenso, cargado de nervios y emociones, los madrileños cayeron por 0-1 ante el Samsunspor, pero lograron avanzar a los cuartos de final de la Conference League gracias al marcador global. La clasificación llega después de una eliminatoria marcada por la intensidad y el carácter del equipo de Íñigo Pérez, que supo resistir los embates de un rival que nunca se rindió.
El único gol del encuentro llegó en el minuto 65 por parte de Cherif Ndiaye, tras una pared con Marius Mouandilmadji, que batió a Batalla con un disparo raso. A pesar del tanto visitante, el Rayo controló la eliminatoria y pudo celebrar su pase histórico a la siguiente fase del torneo. Isi Palazón, líder y capitán del equipo, valoró la actitud de sus compañeros: "Un partido muy táctico, pero hemos dado el nivel, nunca nos rendimos. Eso es lo importante. Ahora vamos a cuartos… pero antes vamos a Barcelona", señaló con orgullo.
El partido no fue sencillo. El Samsunspor, aunque visitante, se mostró agresivo y peligroso en Vallecas, con Marius Mouandilmadji, máximo goleador de la Conference League con ocho tantos, como constante amenaza. El Rayo, por su parte, perdonó hasta cinco ocasiones claras en diferentes fases del encuentro, incluyendo un cabezazo de Camello que pudo cambiar la historia del partido. Sin embargo, la defensa franjirroja y el portero Batalla se mantuvieron firmes ante los ataques turcos.
El técnico Íñigo Pérez apostó por su once de gala: Batalla; Pepe Chavarría, Lejeune, Luiz Felipe, Ratiu; Pathé Ciss, Unai López, Isi; Álvaro García; Jorge de Frutos y Alemao. La estrategia se basó en mantener la posesión, controlar el centro del campo y minimizar los espacios para un Samsunspor que buscaba la remontada. A pesar de no tener su mejor día en ataque, los madrileños mostraron solidez defensiva y carácter para sobreponerse al gol en contra.
La clasificación del Rayo iguala su mejor registro europeo, un logro que hace recordar las históricas noches de la UEFA en la temporada 2000/2001, cuando el equipo llegó a los cuartos de final frente al Alavés. Ahora, más de dos décadas después, el equipo de Vallecas vuelve a acariciar esa hazaña. El estadio, a pesar de las dudas sobre su infraestructura y césped, se confirma como un lugar donde el Rayo solo conoce la victoria en Europa esta temporada.
El rival turco no se rindió en ningún momento. Thorsten Fink, entrenador del Samsunspor, expresó su confianza antes del partido: "Todo es posible en el partido de vuelta. Tenemos que arriesgar. No hemos venido aquí para perder, hemos venido a ganar". Sin embargo, las bajas de jugadores clave limitaron sus opciones, y pese a su esfuerzo y la calidad de Mouandilmadji, el conjunto otomano no pudo evitar el pase franjirrojo.
Con este resultado, el Rayo Vallecano avanza a los cuartos de final, donde enfrentará al AEK después de su compromiso liguero en Barcelona. Más allá del marcador, la franja muestra que su espíritu y cohesión como grupo son la base de sus éxitos en Europa, convirtiendo a Vallecas en un lugar donde la historia se escribe con garra, fútbol y sueños cumplidos.