La Confederación Africana de Futbol (CAF) tomó una decisión histórica al declarar a Marruecos como campeón de la Copa Africana de Naciones, luego de retirar el título que originalmente había ganado Senegal tras una polémica final disputada en enero de 2026 en Rabat.
El encuentro entre Senegal y Marruecos terminó inicialmente con triunfo senegalés por 1-0 en tiempo extra. Sin embargo, el partido estuvo marcado por un fuerte escándalo en los minutos finales. Tras una decisión arbitral que concedía un penal a Marruecos, el entrenador de Senegal ordenó a sus jugadores abandonar el campo como protesta, lo que provocó una interrupción de más de diez minutos y generó caos en el estadio.
Aunque el partido se reanudó y Senegal terminó levantando el trofeo, Marruecos presentó una protesta formal ante la CAF y la FIFA argumentando que la retirada momentánea de su rival debía considerarse como abandono del encuentro, algo sancionable según el reglamento del torneo.
Tras semanas de análisis y apelaciones, el Comité de Apelación de la CAF determinó que las acciones del conjunto senegalés constituyeron una infracción grave al reglamento, por lo que el partido fue declarado perdido para Senegal. Como consecuencia, el organismo decidió otorgar el triunfo por marcador de 3-0 a Marruecos y reconocerlo oficialmente como campeón del torneo continental.
La resolución ha generado un fuerte debate en el futbol africano, ya que es muy inusual que un título continental cambie de manos después de disputada la final. Mientras Marruecos celebra una decisión que considera justa, en Senegal la medida ha provocado indignación y críticas hacia las autoridades del futbol.
El episodio quedará como uno de los capítulos más polémicos en la historia de la Copa Africana de Naciones, un torneo que en esta edición terminó marcado por protestas, sanciones y una resolución inédita meses después de haberse jugado la final.