A pesar de la masiva consideración de mejor liga del mundo, los clubes de la Premier quedaron en entredicho en la ida de los octavos de final de la Liga de Campeones, sin victoria alguna de los seis representantes con los que cuenta y la amenaza de la eliminación que se definirá en la vuelta fijada para el martes y miércoles próximo.
Ni Arsenal ni Manchester City ni Liverpool ni Tottenham ni Chelsea ni Newcastle pudieron ganar el primer envite de los duelos. El Arsenal y el Liverpool, con la vuelta en el Emirates y Anfield, parecen tener al alcance la clasificación. El Manchester City también ejerce de anfitrión este martes y se aferra al factor local y a la fortaleza de su plantel para dar la vuelta a su mala imagen en el Bernabeu.
El Chelsea, igualmente, necesita de una noche mágica frente el vigente campeón, el París Saint Germain. Necesita tres goles al menos para igualar el cara a cara con el representante parisino después del 5-2 en el Parque de los Príncipes. Los otros dos, el Tottenham, en caída libre y al borde del descenso de la máxima categoría del fútbol inglés, carece de convicción y argumentos para tumbar al Atlético de Madrid. El Newcastle, que dio una estupenda imagen contra el Barcelona, es el único inglés que ejerce de visitante. Empató en St. James Park. El miércoles, con ese marcador escaso, acude al Camp Nou.
La ida de los octavos de final puso en entredicho también la fortaleza y autoridad del top 8. Solo el Bayern Múnich implantó la firmeza esperada. Arrolló al Atalanta, el único superviviente italiano hasta ahora. Los demás, ni el Arsenal, impecable en la fase liga, ni Liverpool, Tottenham, Barcelona, Chelsea y Manchester City, consiguieron un marcador favorable en el primer partido.
El Atlético Madrid, el Barcelona y el Real Madrid salieron fortalecidos de los partidos de ida ante tres representantes del fútbol inglés. El conjunto de Diego Pablo Simeone puso un pie en la siguiente ronda con el 5-2 obtenido en el Metropolitano ante el Tottenham.
Tiene cerca el regreso a los cuartos de final el representante madrileño que el año pasado fue eliminado en octavos por el Real Madrid, en la tanda de penaltis. El Atlético se aferra a las Copas después de haber dimitido de LaLiga, donde sus opciones son nulas. Finalista de la Copa del Rey, tiene en la mano la progresión en Europa.
El Atlético Madrid ha ganado siete de sus once eliminatorias de octavos de la Liga de Campeones, aunque el Tottenham está invicto en sus últimos veinticuatro partidos europeos en casa.
Sin Pablo Barrios, lesionado otra vez, el Atlético Madrid llega mejor a este tramo del curso. El Tottenham está en caída libre. Lleva seis derrotas seguidas -cinco en Premier y la del Metropolitano- y siete sin ganar -empató ante el City- y está en la parte baja de la clasificación a un solo punto del descenso.
Apunta hacia un duelo español en la siguiente eliminatoria, entre el Atlético Madrid y el Barcelona, que, gracias a un penalti a última hora, en el añadido, transformado por Lamine Yamal, evitó la derrota contra el Newcastle, en St. James Park.
El Barcelona ha ganado 23 de sus 29 eliminatorias de torneos UEFA tras empatar la ida fuera de casa, mientras el Newcastle ha perdido cuatro de sus cinco partidos como visitante contra españoles.
Salió airoso el conjunto español a pesar de su mal partido y de la superioridad mostrada por las urracas en el primer partido. Pero el Barcelona ha ganado todos los partidos que ha jugado como local en lo que va de temporada. Un dato que alienta el futuro continental del cuadro de Hansi Flick, que domina también LaLiga. El Newcastle, que mostró una buena cara en la ida, atraviesa un momento irregular en la Premier. Una victoria mete al Barcelona en cuartos después del 1-1 del primer choque.
El contundente triunfo del Real Madrid ante el Manchester City le acerca a su objetivo. Sin embargo, el representante inglés, que también puja por arrebatar el liderato de la Premier al Arsenal, se aferra a su condición de local, a la magia del Etihad y a la fortaleza ofensiva del equipo, que durante muchos minutos mantuvo arrinconado al conjunto blanco.
El Real Madrid ha ganado trece de sus últimas quince eliminatorias de octavos en la Champions
Pep Guardiola vio a su equipo mejor de lo que marca el resultado. El plantel de Álvaro Arbeloa está condicionado por las bajas, aunque puede recuperar a Kylian Mbappe como parte de la convocatoria. Su concurso está aún en el aire.
El Real Madrid se encuentra en un escenario poco habitual. Conjurado para remontadas aparentemente imposibles, ahora necesita hacer valer el 3-0 del Bernabeu, que contempló la exhibición del uruguayo Federico Valverde.
El ganador de este duelo se medirá al Bayern Múnich, que goleó en Italia al Atalanta.
El Bayern Múnich sacó músculo en su partido de ida ante el Atalanta y salió de Bergamo con una goleada casi definitiva. Ganó 1-6 y pudo ser mayor su eficacia y su ventaja. El Allianz Arena espera un trámite ante el único representante de la Serie A resignado ya a la despedida y a dejar sin equipos transalpinos las eliminatorias de cuartos de final.
Apunta a gran favorito al título el conjunto de Vincent Kompany, que también tiene de cara la Bundesliga, que domina con firmeza y en la que tiene vía libre.
El París Saint Germain también mostró sus potencial, sobre todo en ataque. Le costó imponerse al Chelsea, con el que había perdido en la final del Mundial de Clubes el pasado verano. Ganó la ida por 5-2 gracias al acelerón que dio en el tramo final, de manera que deshicieron con rotundidad el 2-2 que permaneció muchos minutos en el marcador.
París y Chelsea se han enfrentado nueve veces en este evento y el conjunto galo ganó cuatro y el inglés dos. Tres partidos acabaron en empate. Pero el PSG se impuso en dos de las tres eliminatorias a doble partido y ha sacado adelante sus cinco últimas eliminatorias a ida y vuelta de la Champions.
Fue el georgiano Kvicha Kvarastkhelia decisivo e hizo los dos últimos tantos del campeón, que visita el martes Stamford Bridge pero que dispone de una ventaja notable. Otro representante inglés que está contra las cuerdas es el Chelsea, que completó una buena fase liga pero que no ha dado síntomas de mejoría con el cambio de entrenador y la llegada de Liam Rosenior en detrimento de Enzo Maresca. Al contrario, ha perdido cierta estabilidad. Durante muchos minutos hizo frente al cuadro de Luis Enrique en el Parque de los Príncipes, pero se desmoronó al final.
Ahora necesita de una noche mágica para poner contra las cuerdas al representante francés y esperar al ganador del duelo entre el Liverpool y el Galatasaray para pensar en los cuartos de final.
El Galatasaray pretende llegar a cuartos por primera vez desde hace trece años. El Liverpool ha ganado 15 de sus 19 partidos recientes en Europa en Anfield.
El cuadro red quedó en evidencia en su visita a Estambul y fue superado por el conjunto turco. Ganó el líder de la superliga otomana por 1-0 en su campo y pretende hacer valer su renta en Anfield el miércoles. Está lleno de dudas el plantel de Arne Slot, puesto en entredicho su futuro a pesar de que ganó la Premier el pasado año. Sin embargo, en el presente curso se ha descolgado de la puja por el primer puesto y se aferra a sus opciones europeas.
No dio buena imagen el Liverpool, que el año pasado no pasó de octavos. Ahora debe hacer valer la vuelta como anfitrión para progresar en el torneo que tiene como objetivo.
En la fase liga el Arsenal fue intratable. Ganó todos los partidos y fue un líder intratable. Sin embargo, sufrió ante el Bayer Leverkusen en el Bay Arena, en la ida y mereció perder. Un penalti discutido en el tiempo añadido transformado por Kai Havert evitó la derrota gunner en Alemania (1-1).
Ahora, el cuadro de Mikel Arteta, que ha bajado su fortaleza en el último mes y que empieza a sentir la presión del liderato en la Premier, puede resolver las dudas en el Emirates, en el choque de vuelta. El Arsenal solo ha perdido uno de sus últimos 22 partidos de la UEFA como local. El triunfo le acomodará entre los ocho mejores de la Liga de Campeones. Una eliminación prematura hará saltar las dudas. Semifinalista el pasado año, su aspiración es mejorar el papel de entonces.
El Bayer Leverkusen, que vive su temporada más floja en los últimos años, lejos del liderato en la Bundesliga y con dificultades para mantenerse arriba en la tabla, ofreció su mejor versión ante el cuadro londinense, ante el que fue superior.
Aunque la sensación del torneo es aún el Bodo Glimt, que puso un pie en los cuartos de final. El debutante logró su quinta victoria seguida en la competición y dejó tocado al Sporting portugués (3-0), que se estancó en octavos en sus dos eliminatorias anteriores.
El Bodo Glimt aspira a ser el primer equipo noruego en alcanzar los cuartos de final de la Champions desde el Rosenborg en 1997.
La frescura del conjunto escandinavo alienta una competición donde suelen triunfar los poderosos. Sin embargo, no es una sorpresa el nivel del Bodo, que fue capaz de ganar al Manchester City y al Atlético Madrid, entre otros, y que espera al ganador del duelo entre el Arsenal y el Leverkusen en unos hipotéticos cuartos.