El boxeador e influencer estadounidense Jake Paul confirmó que su regreso a los cuadriláteros podría tardar más de lo previsto luego de someterse a una segunda cirugía de mandíbula, lesión que sufrió durante su pelea contra el británico Anthony Joshua en diciembre pasado.
La fractura ocurrió el 19 de diciembre, cuando Joshua noqueó a Paul en el sexto asalto. Durante ese combate, el estadounidense sufrió una fractura en dos partes de la mandíbula, lo que obligó a los médicos a realizar una operación de emergencia apenas un día después de la pelea.
Sin embargo, la recuperación no avanzó como se esperaba y el creador de contenido convertido en pugilista tuvo que pasar nuevamente por el quirófano en febrero. Esta segunda intervención complicó el proceso de rehabilitación y retrasó significativamente su posible retorno al entrenamiento.
Durante una conferencia de prensa del evento encabezado por Ronda Rousey y Gina Carano, Paul explicó que los médicos le recomendaron esperar varios meses antes de volver a cualquier actividad física intensa. El peleador indicó que primero deberán evaluar cómo evoluciona la cicatrización del hueso antes de autorizar su regreso al gimnasio.
De acuerdo con el propio boxeador, el proceso médico podría prolongarse entre cuatro y seis meses antes de recibir luz verde para retomar los entrenamientos. En caso de que la recuperación avance sin complicaciones, su regreso a la actividad competitiva podría darse a finales de 2026 o incluso a principios de 2027.
Actualmente, Paul cuenta con un récord profesional de 12 victorias y dos derrotas, y reconoció que el enfrentamiento ante Joshua fue uno de los retos físicos más exigentes de su carrera, debido al poder del excampeón mundial de peso pesado.
Tras esta experiencia, el estadounidense también adelantó que no planea volver a competir en la categoría de peso pesado. En su lugar, buscará establecerse en la división crucero, donde considera que podrá competir en mejores condiciones y seguir construyendo su carrera dentro del boxeo profesional.