Los Ravens de Baltimore consiguieron al defensive end que buscaban en Trey Hendrickson, Maxx Crosby permanece con Las Vegas de momento y Daniel Jones se queda en Indianápolis como parte de un ajetreado inicio del nuevo año de la liga.
El movimiento más importante se produjo cuando los Ravens acordaron el miércoles un contrato de cuatro años y 112 millones de dólares con Hendrickson, cuatro veces elegido al Pro Bowl, un día después de retirarse de un acuerdo con los Raiders por Crosby.
Hendrickson fue All-Pro con Cincinnati en 2024, cuando lideró la NFL con 17,5 capturas. La temporada pasada disputó solo siete partidos por lesiones y sumó cuatro capturas, pero ha alcanzado dobles dígitos en capturas en cuatro de las cinco campañas anteriores.
Fue un giro rápido para los Ravens tras el sorprendente desenlace del martes por la noche, cuando Baltimore se retiró del canje que se suponía enviaría dos selecciones de primera ronda a Las Vegas.
Una persona al tanto de la decisión de Baltimore le indicó a The Associated Press que Crosby no superó el examen médico. La fuente habló bajo condición de anonimato porque esos resultados son privados.
Crosby se sometió a una cirugía en enero para reparar un desgarro de menisco en la rodilla izquierda. Se perdió los dos últimos partidos de la temporada por la lesión, pese a que en ese momento quería jugar a través del dolor.
Los Raiders, que han estado entre los equipos que más han gastado en los primeros días de la agencia libre, ahora deben decidir qué hacer con Crosby. Las Vegas aún tiene mucho margen salarial para mantener en la plantilla al cinco veces Pro Bowl con su salario de 30 millones de dólares si el equipo no encuentra otro canje. Crosby regresó el miércoles a las instalaciones del equipo en Nevada, según una persona con conocimiento del tema que habló bajo condición de anonimato.
Además, Jones y los Colts acordaron un contrato de dos años por un valor de hasta 100 millones de dólares, dijo a la AP una persona con conocimiento del contrato. La fuente pidió el anonimato porque el acuerdo aún no había sido anunciado.
Jones recibirá 88 millones de dólares durante las próximas dos temporadas, de los cuales 50 millones garantizados, en lugar de jugar bajo la etiqueta de transición de 37,8 millones de dólares. Puede ganar 12 millones adicionales mediante incentivos.
Jones llevó a un productivo arranque en los primeros 10 encuentros de los Colts la campaña pasada. Pero tras la semana de descanso, jugó con una fractura por estrés en la pierna izquierda y luego terminó sufriendo una rotura del tendón de Aquiles derecho que puso fin a su temporada a inicios de diciembre.
Jones estableció máximos de su carrera en índice de pasador (100,2) y porcentaje de pases completos (68%) mientras Indianápolis ocupaba el quinto lugar de la NFL en anotación con 28,9 puntos por partido antes de quedar fuera por el resto de la campaña.
Todas las personas hablaron con The Associated Press bajo condición de anonimato porque los equipos no han anunciado los movimientos u otros acontecimientos.
Washington acordó términos con el cazamariscales K’Lavon Chaisson por un contrato de un año valorado en 12 millones de dólares, de los cuales 10,3 millones garantizados, según Athletes First, la agencia que lo representa. Tras terminar en el último lugar de la NFL en defensa, los Commanders también llegaron a acuerdos con el apoyador Leo Chenal y el esquinero Amik Robertson, después de perder ante Baltimore la puja por Hendrickson.
En otras noticias, los Ravens y Bills reestructuraron los contratos de sus quarterbacks Lamar Jackson y Josh Allen para crear más espacio bajo el tope salarial al inicio del año de la liga.
Baltimore esperaba firmar una extensión con Jackson antes del inicio del nuevo año de la liga el miércoles. Pero no sucedió. En su lugar, los Ravens reestructuraron el contrato de Jackson para generar espacio en el tope salarial, según una persona con conocimiento del acuerdo, que habló bajo condición de anonimato porque el contrato no se había finalizado.
A Jackson le quedan dos años del acuerdo de cinco años y 260 millones de dólares que los Ravens le dieron en 2023.
Por su parte, la medida de Buffalo con Allen libera aproximadamente 12 millones de dólares en el tan necesario espacio bajo el tope salarial del equipo al entrar en el nuevo año de la NFL, dijo a la AP una persona familiarizada con las conversaciones.