Las alarmas están encendidas en el norte de Londres. El Tottenham Hotspur vive una temporada llena de problemas y enfrenta un riesgo real de descender en la Premier League, algo que no ocurre desde hace varias décadas.
La crisis se hizo aún más evidente tras la derrota 5-2 ante el Atlético de Madrid en la UEFA Champions League, un resultado que volvió a dejar al descubierto los problemas defensivos y la falta de consistencia del equipo.
Sin embargo, la mayor preocupación está en la liga inglesa. Después de 29 partidos disputados en la temporada 2025-26, el Tottenham ocupa el puesto 16 con 29 puntos, producto de 7 victorias, 8 empates y 14 derrotas. El equipo tiene una diferencia de goles de -7, con 39 anotaciones a favor y 46 en contra, y se encuentra apenas un punto por encima de la zona de descenso.
La situación se agrava por una racha muy negativa: el club no ha ganado en toda la Premier League durante 2026, acumulando más de 10 partidos sin victoria en la competición. Este mal momento ha aumentado la presión sobre el entrenador Igor Tudor y sobre toda la estructura del club.
Históricamente, el Tottenham ha sido uno de los equipos habituales de la élite del futbol inglés e incluso en los últimos años compitió con frecuencia en torneos europeos. Por ello, la posibilidad de descender a la EFL Championship sería uno de los golpes más duros en su historia reciente.
Con nueve jornadas aún por disputarse, los Spurs necesitan reaccionar de inmediato. Expertos coinciden en que el equipo deberá mejorar su solidez defensiva y sumar victorias de forma consecutiva si quiere evitar protagonizar uno de los descensos más sorpresivos de la historia moderna de la Premier League.