El Clásico Tapatío sigue generando repercusiones, pero esta vez fuera de la cancha. El árbitro central Marco Antonio Ortiz Nava habría recibido amenazas de muerte tras el partido entre Atlas FC y Chivas de Guadalajara, que terminó con victoria rojiblanca por 2-1.
De acuerdo con reportes, el silbante solicitó ser trasladado a otro hotel y contar con un operativo especial de seguridad para resguardar su integridad durante el resto de su estancia en Guadalajara.
Según información difundida por Claro Sports, Ortiz Nava habría sido víctima de acoso presencial y mensajes agresivos por parte de presuntos aficionados del Atlas inconformes con su actuación en el encuentro.
Las críticas al árbitro se centran principalmente en las decisiones arbitrales relacionadas con dos penales señalados a favor de Chivas y una presunta pena máxima que no se marcó para el conjunto rojinegro, situaciones que generaron molestia entre algunos seguidores del equipo local.
El incidente más preocupante habría ocurrido después del partido, cuando el árbitro salió de su hotel hacia una tienda cercana. En ese trayecto, un aficionado lo interceptó para reclamarle de manera agresiva por las decisiones tomadas durante el encuentro.
La situación se agravó cuando el individuo siguió al silbante de regreso al hotel mientras continuaba lanzando amenazas, lo que encendió las alertas de seguridad y llevó al árbitro a solicitar apoyo inmediato a la Federación Mexicana de Fútbol.
Este caso se suma a otros episodios recientes de violencia y acoso contra árbitros en el futbol mexicano. Hace poco, la árbitra Katia Itzel García también denunció amenazas de muerte a través de redes sociales.
Hasta el momento, la Federación Mexicana de Fútbol no ha emitido un posicionamiento oficial sobre lo ocurrido, aunque la situación vuelve a poner sobre la mesa el problema de la violencia y el acoso contra árbitros dentro del futbol mexicano.
