En el ranking de los maratones más apretados de la historia, el de Maratón de Los Ángeles, nacido en 1986 al calor del éxito de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984, se ha ganado un lugar de honor.
El estadounidense Nathan Martin se impuso en la línea de meta con un tiempo de 2:11:18, exactamente la misma marca que registró el keniano Michael Kimani Kamau. Sin embargo, el triunfo se decidió por apenas una centésima de segundo, una diferencia prácticamente imperceptible tras más de dos horas de carrera.
El ajustado desenlace en la zona de Santa Mónica, donde concluye la prueba, supera a casi todos los finales vistos recientemente en los grandes maratones urbanos. Solo el Maratón de Sevilla de este año registró un cierre más incierto, hasta el punto de que fue necesario recurrir a la foto finish sin poder precisar la diferencia en centésimas.
NEW: American Nathan Martin wins the closest Los Angeles Marathon in race history, beating Kenya’s Michael Kimani Kamau by just 00.01 seconds.
— Collin Rugg (@CollinRugg) March 9, 2026
Martin was seen chasing down Kamau at the end of the race.
“I made an actual move five miles out… when I saw no one else was picking… pic.twitter.com/5BCvZpfrec
Otros precedentes cercanos incluyen el Maratón de Tokio de 2025, resuelto por apenas tres centésimas a favor del tanzano Alphonce Simbu, o el último Maratón de Nueva York, en el que el keniano Benson Kipruto se llevó la victoria por 0,16 segundos, una diferencia ínfima después de recorrer los 42 kilómetros y 195 metros de la distancia clásica.
El final en Los Ángeles fue dramático. Martin, de 36 años, culminó una remontada en los últimos metros. Kamau, cuya mejor marca personal es 2:08:19 —lograda al ganar el Maratón de Shenzhen en 2023— había tomado ventaja en el tramo final, pero no se hidrató durante la carrera y terminó sufriendo una fuerte pájara que lo dejó desplomado sobre el asfalto tras cruzar la meta. El atleta keniano tuvo que ser evacuado en camilla.
Martin, por su parte, posee una mejor marca personal de 2:10:45, el registro más rápido logrado por un afroamericano nacido en Estados Unidos.
La carrera se disputó bajo condiciones especialmente duras, con temperaturas cercanas a los cero grados. El recorrido, que parte del Dodger Stadium y atraviesa la ciudad de este a oeste pasando por Hollywood Boulevard, añadió aún más exigencia a una prueba ya de por sí extrema.
De hecho, la dureza de la jornada llevó a la organización a tomar una decisión excepcional: otorgar la medalla de “finisher” a todos los corredores que lograran alcanzar el kilómetro 29.