Sólo Kylian Mbappé, con trece tantos, Anthony Gordon, con diez, y Harry Kane, con ocho, han marcado más goles en esta Liga de Campeones que Victor Osimhen, autor de siete tantos, solo uno menos que la suma del resto de sus compañeros de equipo, entre ellos el tanto que derrotó en la fase liga 1-0 al Liverpool, con el que vuelve a medirse ahora por el avance a los cuartos de final.
El pasado 30 de septiembre, el atacante nigeriano, su fichaje estrella el pasado verano por 75 millones de euros desde el Nápoles, el traspaso más caro de su historia por más del doble del siguiente, anotó el único gol, de penalti, en el minuto 16 del choque de la segunda jornada de la fase liga, con el que impuso el conjunto turco, de vuelta a las eliminatorias de la Liga de Campeones después de 25 años.
Para el Liverpool fue un revés que desató una vorágine inesperada. De pronto, el vigente campeón de la ‘Premier’, que había ganado siete de sus nueve encuentros oficiales hasta entonces, entró en una espiral de derrotas: encadenó cuatro, incluida la visita a Estambul, y cayó en seis de los siete duelos o en nueve de doce en ese tramo, decisivo para apartarlo de la competencia por la liga inglesa y eliminarlo de la Copa de la Liga. Una crisis evidente.
Aunque ya la dejó atrás (hoy por hoy compite por la Champions en la Premier, desde la sexta posición, todavía a 19 puntos del liderato del Arsenal), los vaivenes persisten en el conjunto inglés, que terminó tercero en la fase liga de la máxima competición europea y que, aunque ha ganado diez de sus últimos trece choques, en la última jornada liguera perdió 2-1 con el Wolwerhampton, el último toda la temporada en Inglaterra.
Osimhen es de nuevo la amenaza para el Liverpool en el volcánico Ali Sami Yen. Sus goles hablan de su capacidad. En su primer año en el club, tras su abrupto final de etapa en el Nápoles, ha participado en 23 dianas en 25 partidos.
Diecisiete los marcó y seis los entregó a sus compañeros entre todas las competiciones que ha jugado a las órdenes de Okan Buruk, leyenda en el campo y en el banquillo del club, campeón de las últimas tres ligas de Turquía.
La dependencia del Galatasaray del delantero internacional nigeriano de 27 años es aún más evidente en la Liga de Campeones: siete goles y dos asistencias en tan solo ocho partidos, una vez que fue baja por lesión en la primera cita contra el Eintracht Fráncfort, con la derrota por 5-1 en Alemania, y en la quinta frente al Union Saint Gilloise, que venció 0-1 en Estambul.
Aparte de esas dos derrotas cuando fue baja, el Galatasaray también perdió con el Mónaco y el Manchester City, cuando no aportó ningún gol el atacante. Igualmente, empató con el Atlético de Madrid.
En cambio, en las tres victorias de la fase liga, siempre anotó algún gol el delantero nigeriano, autor del citado tanto contra el Liverpool, de dos en el 3-1 al Bodo/Glimt y de tres en el 0-3 al Ajax.
Seis goles que fueron decisivos, que implicaron nueve de los diez puntos que le bastaron al Galatasaray para avanzar hasta las eliminatorias de la Champions. En la ronda intermedia, eliminó al Juventus, por el 5-2 de la ida (con dos asistencias de Osimhen) y la derrota por 3-2 en Turín, prórroga incluida tras el 2-0 de los 90 minutos, con uno de los goles del tiempo extra de Osimhen, que logró el 3-1 en el minuto 105.
De sus siete dianas en el máximo torneo continental, cinco fueron con la derecha, uno con la izquierda y otra de cabeza. Todos fueron dentro del área y tres de penalti. Es el tercer futbolista con más remates de la competición, con 34, por detrás de los 45 de Mbappé y los 35 de Vinicius. 24 fueron entre los tres palos, seis fuera y cuatro bloqueados. Marca un gol cada cinco tiros en la Liga de Campeones.