El liderato de LaLiga sigue al rojo vivo. Después de la contundente victoria del FC Barcelona sobre el Villarreal CF, con un hat-trick de Lamine Yamal y el dominio en la medular de Pedri, el turno era para el Real Madrid, obligado a responder para no perder terreno en la pelea por el título.
El conjunto blanco, que venía de eliminar al SL Benfica de José Mourinho en el playoff europeo y que ya piensa en su cruce ante el Manchester City en los octavos de la Champions, recibió en el Santiago Bernabéu al Getafe CF en un derbi de alta tensión.
Sin Eduardo Camavinga y con Kylian Mbappé lesionado, el equipo dirigido por Álvaro Arbeloa apostó por Thiago Pitarch en el centro del campo y confió en Vinícius Júnior como referente ofensivo. Sin embargo, fue el Getafe quien golpeó primero.
Tras un inicio con llegadas en ambas áreas —incluida una gran intervención de David Soria ante Vinícius y otra acción salvadora de Trent Alexander-Arnold para frenar a Diego Rico—, el conjunto azulón encontró premio. Martín Satriano firmó un auténtico golazo para adelantar a los de José Bordalás, silenciando el Bernabéu.
El Madrid buscó la reacción con intentos de Aurélien Tchouaméni, Arda Güler y un cabezazo de Antonio Rüdiger que pasó cerca del empate. En la segunda mitad, Thibaut Courtois evitó el segundo tras un disparo de Mauro Arambarri, mientras el Getafe se mantenía firme en defensa, con un Soria imperial bajo palos.
Arbeloa movió el banquillo con la entrada de Dean Huijsen, Dani Carvajal y Rodrygo, pero el muro azulón resistió hasta el final. El encuentro terminó con tensión, incluida la expulsión de Franco Mastantuono —también vio la roja Adrián Liso—, en una noche amarga para los blancos.
Con esta derrota, el Real Madrid queda a cuatro puntos del Barcelona, que consolida su liderato y mete presión en la carrera por el título. El Getafe, por su parte, celebra un triunfo de oro en su lucha por la permanencia.