Monterrey volvió a tropezar y la preocupación crece. La derrota 0-2 ante Cruz Azul en el Gigante de Acero significó el cuarto descalabro del torneo para los albiazules, que tras ocho jornadas del Clausura 2026 suman más caídas (4) que triunfos (3) y apenas 10 puntos, registros que hoy los tienen fuera de la zona de liguilla.
El revés no solo impactó en la tabla, también en la tribuna. Durante el encuentro se escucharon cánticos dirigidos al técnico Domènec Torrent, reflejo del malestar que rodea a un equipo que no termina de convencer ni en funcionamiento ni en resultados. El proyecto que inició con altas expectativas atraviesa su momento más frágil y el margen de maniobra parece cada vez más corto.
El calendario tampoco ofrece respiro. A mitad de semana, Rayados recibirá a Querétaro en un partido clave para intentar enderezar el rumbo. Después vendrá una nueva edición del Clásico Regio frente a Tigres UANL, duelo que suele marcar el pulso deportivo y anímico en la ciudad.
Por si fuera poco, Monterrey se medirá nuevamente a Cruz Azul en los octavos de final de la Copa de Campeones de la CONCACAF, añadiendo presión a un entorno ya tenso.
Con la afición inconforme y compromisos determinantes en puerta, la incógnita comienza a instalarse con fuerza: ¿llegará Torrent al Clásico Regio? El banquillo albiazul, hoy, está bajo la lupa.