Dicen que en el fútbol "el que perdona, pierde", y el Atlético de San Luis vivió en carne propia esta máxima este fin de semana. Ante una asistencia de 11,416 aficionados que esperaban ver a su equipo sumar, el conjunto potosino terminó cayendo 0-1 frente al Puebla, gracias a un gol de vestidor en la recta final de Esteban Lozano.
El encuentro comenzó con intensidad. Puebla avisó apenas al minuto 2 con un cabezazo desviado, pero fue el San Luis quien tomó las riendas del ataque. Sébastien Salles-Lamonge probó primero al arquero Ricardo Gutiérrez, y más tarde, al minuto 10, Santiago Muñoz dejó ir una de las oportunidades más claras del partido frente a la portería.
La frustración creció al minuto 39, cuando João Pedro perdonó dentro del área chica tras una peinada de JuanPe Ramírez. Los potosinos se fueron al descanso con la sensación de que el gol era cuestión de tiempo, a pesar de la tarjeta amarilla que recibió el capitán Julio "Cata" Domínguez.
Para la segunda mitad, el asedio local continuó. El técnico movió sus piezas buscando creatividad con el ingreso de Sebastián Pérez Bouquet, pero la defensa poblana, liderada por Nicolás Díaz, se comportó a la altura. El drama aumentó al minuto 68 cuando Fernando Monárrez estrelló un disparo en el poste, lo que fue el último gran aviso del San Luis.
Cuando todo indicaba que el marcador quedaría en un empate sin goles, llegó el golpe letal. En la recta final del encuentro, Esteban Lozano aprovechó una desatención defensiva para mandar el balón al fondo de las redes, sentenciando el triunfo para la visita y dejando mudas las tribunas del Estadio Libertad Financiera.
Sin margen para el lamento, el Atlético de San Luis deberá dar vuelta a la página rápidamente. El conjunto potosino tendrá su revancha el próximo martes de marzo (jornada doble), cuando reciba a los Cañoneros de Mazatlán en punto de las 21:00 horas, con la obligación de recuperar los puntos perdidos y, sobre todo, la puntería.