Estados Unidos se prepara para recibir varios eventos deportivos de talla internacional en los próximos años, como la Copa Mundial de la FIFA 2026 y los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, ambos mencionados recientemente por el presidente Donald J. Trump durante su discurso del Estado de la Unión en el Capitolio.
Sin embargo, hay otro evento que ha generado polémica: una función de la Ultimate Fighting Championship (UFC), presidida por Dana White, que se realizaría el próximo 14 de junio en el Jardín Sur de la Casa Blanca. El objetivo sería organizar una cartelera especial en un escenario sin precedentes, impulsada por el gusto del mandatario estadounidense por las artes marciales mixtas.
La propuesta no solo representa un reto logístico, sino también un dilema para varios atletas que, por razones personales o políticas, han optado en el pasado por no asistir a eventos en la residencia oficial. A diferencia de otras ocasiones —como visitas de campeones de la NFL, NBA o medallistas olímpicos— en esta oportunidad se trataría de competir, no de asistir a una ceremonia.
Uno de los nombres que ya se pronunció al respecto fue el mexicano Brandon Moreno, dos veces campeón mundial de peso mosca de la UFC, nacido en Tijuana, Baja California. Al ser cuestionado sobre si participaría en la función, el peleador respondió con contundencia.
“¿Crees que ese evento también necesitaría talento mexicano?”, preguntó el reportero.
“Quiero que me digas por qué querría estar allí”, contestó Moreno.
Ante la insistencia de que se trata de un evento especial para la UFC, el tijuanense replicó: “¿Es especial para quién?”.
La posible cartelera coincidiría con el desarrollo del Mundial 2026 en Estados Unidos, México y Canadá, lo que añade aún más reflectores a la controversia.