El futuro de Andy Dalton con los Carolina Panthers se mantiene incierto. Aunque el veterano ha aportado experiencia y estabilidad, la franquicia evalúa alternativas para rejuvenecer su grupo de mariscales de campo, lo que podría marcar su última etapa con el equipo. La intención es redefinir el rol de suplente y apostar por un perfil más joven detrás de Bryce Young.
La organización busca desarrollar talento que aporte dinamismo y proyección a la ofensiva, abriendo una competencia directa por el puesto de respaldo. En ese escenario, Dalton deberá demostrar que aún puede ofrecer rendimiento y liderazgo dentro del vestidor.
Si bien su trayectoria y profesionalismo lo respaldan, los números recientes reflejan una transición tanto en su carrera como en la planificación del equipo. Los Panthers analizan todas las posibilidades, incluyendo un eventual intercambio, como parte de su estrategia de renovación.
Desde la gerencia general se ha dejado claro que el veterano entiende el panorama competitivo. La franquicia pretende incorporar otro quarterback mediante la agencia libre o el draft, manteniendo abierto el desenlace de la situación.
Dalton llegó a la NFL como selección de segunda ronda del Draft 2011 con los Cincinnati Bengals, donde disputó nueve temporadas, fue tres veces Pro Bowler y llevó al equipo a múltiples apariciones en playoffs. Con 169 partidos como titular, se consolidó como un quarterback fiable y con gran lectura del juego.
Sin embargo, la exigencia de la liga y la búsqueda constante de talento joven colocan a Carolina en un punto de inflexión. La posible salida del veterano simbolizaría el compromiso del equipo con la construcción a futuro y la optimización de su plantilla.
Por ahora, el destino de Dalton permanece en el aire. Las decisiones que tomen los Panthers en las próximas semanas serán clave para definir la profundidad en la posición y el rumbo competitivo de la franquicia.
Andy Dalton es un quarterback veterano reconocido por su etapa con Cincinnati, donde destacó por liderazgo y consistencia. Con más de una década en la NFL y 169 aperturas, ha construido una reputación de profesional confiable, capaz de mantener la calma bajo presión y dirigir ofensivas eficientes, cualidades que siguen siendo valiosas en cualquier vestidor.