La presidenta del Comité Olímpico Internacional, Kirsty Coventry, advirtió que se revisará la conducta del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, tras su asistencia a un acto oficial encabezado por el mandatario estadounidense Donald Trumpen Washington.
La observación surge luego de que Infantino participara en la presentación de una denominada junta de paz impulsada por Trump, en la que se formalizó un acuerdo que podría destinar recursos del futbol internacional a proyectos en Gaza. De acuerdo con Coventry, el organismo evaluará si la firma de documentos y la presencia del dirigente se ajustan a las normas internas y a la Carta Olímpica, que exige independencia frente a intereses políticos y neutralidad institucional.
Tanto la titular del COI como el presidente de la FIFA forman parte de los 107 miembros activos del organismo olímpico, quienes están obligados a respetar dichos principios. La controversia radica en el carácter político del evento celebrado en la capital estadounidense y en el alcance de la participación del dirigente del futbol mundial.
El contexto cobra mayor relevancia a poco más de un año del inicio de la Copa Mundial de la FIFA 2026, que comenzará el 11 de junio de 2026 y se disputará con un formato ampliado de 48 selecciones y 104 partidos en sedes de Estados Unidos, Canadá y México.
En meses recientes, Infantino ha sostenido diversos encuentros oficiales en territorio estadounidense, incluidas visitas a la Casa Blanca y a la residencia de Mar-a-Lago, en el marco de la organización del torneo. La cercanía institucional entre la FIFA y el gobierno de Estados Unidos adquiere especial relevancia debido al papel protagónico del país como anfitrión.
Dentro del COI también figuran integrantes con cargos públicos, como el emir de Qatar, la embajadora de Arabia Saudita en Estados Unidos y el ministro de Deportes de Indonesia, Erick Thohir, quien en 2025 recibió recomendaciones tras una polémica relacionada con la participación de atletas israelíes en un campeonato internacional.
Coventry, quien asumió la presidencia del COI en marzo tras convertirse en la primera mujer en encabezar el organismo olímpico, deberá ahora determinar si la actuación del titular de la FIFA vulneró o no los principios de neutralidad que rigen al movimiento olímpico.