La cuenta regresiva hacia el inicio de la temporada 2026 de la Fórmula 1 ya está en marcha, y Sergio Checo Pérez continúa adaptándose a su nuevo desafío con Cadillac F1 Team durante las jornadas de test en el Circuito Internacional de Bahréin.
En el décimo día de pruebas, el piloto mexicano cerró la sesión en la posición 14 de 22 competidores, con un tiempo de 1:35.369, quedando aproximadamente a 2.5 segundos del líder del día, Kimi Antonelli, quien encabezó la tabla, seguido por Oscar Piastri y Max Verstappen.
La jornada de Checo estuvo enfocada en distintos objetivos técnicos. Primero, el equipo trabajó en encontrar la mejor configuración del monoplaza, evaluando balance, comportamiento aerodinámico y desgaste de neumáticos. Posteriormente, el mexicano realizó simulaciones de clasificación para medir el rendimiento del auto a máxima velocidad y probar el nuevo sistema de arranque implementado por Cadillac.
Aunque no se ubicó entre los diez primeros, el desempeño dejó sensaciones positivas dentro del equipo, ya que el ritmo fue constante y mostró progresos respecto a días anteriores. Su compañero, Valtteri Bottas, concluyó en la posición 17.
Para 2026, los monoplazas presentan modificaciones importantes: son más ligeros, compactos y con ajustes aerodinámicos significativos, lo que implica un periodo de adaptación clave para los pilotos y escuderías.
El objetivo inmediato es llegar en la mejor forma posible al debut oficial en el Gran Premio de Australia. Cadillac sabe que está en fase de construcción competitiva, pero el progreso mostrado en Bahréin permite pensar que, de mantener esta línea de trabajo, podrían aspirar a sumar puntos en las primeras carreras del calendario.
Checo, por su parte, continúa acumulando kilómetros y confianza en su nueva máquina, consciente de que el verdadero rendimiento se medirá cuando las luces se apaguen y arranque oficialmente la temporada 2026.