La japonesa Mari Fukada (87.83) se llevó el oro en la final femenina de snowboard slopestyle, en un podio que completaron la neozelandesa Zoi Sadowski Synnott (87.48), anterior campeona olímpica, y la también japonesa Kokomo Murase (85.80).
Fukada, que fue cuarta en el último Mundial de esta modalidad y solo cuenta en su palmarés con una victoria en la Copa del Mundo de slopestyle, había sido séptima en la ronda clasificatoria.
Lideraba con una amplia diferencia antes de la última bajada, ya que era la única deportista que había sido calificada con más de 80 puntos.
Sin embargo, debió mejorar su rendimiento en la última (87.83), la que le dio la primera plaza, para evitar que Sadowski Synnott le quitara el oro.
La neozelandesa, que defendía el oro conseguido en Pekín 2022 en esta modalidad y que es la vigente campeona del mundo, había terminado la ronda clasificatoria en primer lugar. Le costó arrancar y estuvo buena parte de la competición fuera de las medallas, pero una última bajada de 87.48 puntos la permitió subir a la segunda plaza.
El tercer puesto fue para la también japonesa Kokomo Murase, vigente subcampeona del mundo de slopestyle y que ya había sido oro en snowboard big air en estos Juegos.
Murase se puso en cabeza después de la primera bajada con una puntuación de 79.30, pero las demás la adelantaron. Aunque mejoró en la última carrera hasta los 85.80 puntos, no fue suficiente para mejorar el color de su metal.
Al borde de entrar en el podio se quedó la alemana Annika Morgan, con 78.78 puntos. Solamente las tres deportistas que se llevaron medalla pasaron la barrera de los 80 puntos.