El nombre de Álvaro Fidalgo comienza a tomar fuerza rumbo a la próxima convocatoria de la Selección Mexicana. A pesar de los cuestionamientos que en su momento lanzó Héctor Herrera, el mediocampista ha dejado claro que está dispuesto a escuchar el llamado de Javier Aguirre. Sin embargo, el reloj avanza y sólo queda una convocatoria antes del Mundial, lo que pone presión tanto en el jugador como en el cuerpo técnico.
A sus 28 años, Fidalgo atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera. Tras consolidarse en el futbol mexicano, el mediocampista ha tenido una rápida adaptación bajo el mando de Manuel Pellegrini en el Betis, convirtiéndose en una pieza importante en cuestión de días. Su rendimiento ha provocado que en España vuelvan a poner los ojos sobre él, muchos redescubriendo su talento después de varios años fuera del radar mediático europeo.
La gran incógnita surge inevitablemente: ¿qué pasaría si Luis de la Fuente decidiera convocarlo con España en marzo? El perfil de Fidalgo encaja en el estilo del combinado ibérico. Es un centrocampista completo, con visión y capacidad de distribución, justo en un momento en que la selección española enfrenta dudas físicas en varias posiciones de cara a compromisos importantes como la Finalissima ante Argentina.
Por ello, la decisión de Aguirre se vuelve urgente. Si considera a Fidalgo un elemento clave en el proyecto mundialista, el técnico mexicano deberá dar el paso y asegurar su lugar en la próxima convocatoria para evitar que la incertidumbre crezca. Álvaro es elegible tanto por México como por España, y el interés en ambos lados existe. El tiempo corre y la decisión no puede esperar.