Barcelona sumó un nuevo tropiezo en Montilivi al perder 2-1 ante el Girona, un resultado que profundiza las dudas en el entorno blaugrana. Tras el encuentro, Hansi Flick fue autocrítico y reconoció que su equipo no rindió al nivel esperado, especialmente en el segundo tiempo.
Aunque la jugada del gol de la remontada generó polémica por un posible pisotón sobre Jules Koundé que lo dejó fuera de la acción, Flick evitó centrar su análisis en el arbitraje. “No quiero hablar de ello porque todo el mundo ha visto la situación”, señaló, dejando claro que no buscaba excusas.
El técnico alemán subrayó que el Girona mereció la victoria por lo hecho en la segunda parte y apuntó directamente a las fallas defensivas en transición. “Hemos defendido especialmente mal porque estábamos demasiado abiertos”, explicó. También pesó la falta de contundencia ofensiva, reflejada en el penal fallado por Lamine Yamal antes del descanso.
Flick admitió que el desgaste por la actividad reciente, incluida la derrota 4-0 ante el Atlético de Madrid en la ida de semifinales de la Copa del Rey, ha influido en el rendimiento, aunque dejó claro que el “hambre de ganar” no es negociable. El plantel tendrá dos días de descanso para “hacer un reset” antes de encarar una seguidilla clave.
El Barcelona volverá a jugar en casa ante Levante y Villarreal por LaLiga, y posteriormente buscará la remontada frente al Atlético en la Copa del Rey, en lo que será una prueba determinante para revertir la dinámica negativa.
