Los ensayos de salida que están realizando los nuevos coches de Fórmula 1 2026 al salir en cada tanda a la pista (en el semáforo del pit) o en los minutos al final de cada sesión en la parrilla, han desvelado detalles más que interesantes. Nada será como antes, o al menos si la FIA no impone un protocolo nuevo para la primera carrera en Australia (8 de marzo).
Viendo las imágenes de los coches, engranan la primera, con un pequeño salto apreciable y comienza un periodo de aleleración que dura mucho más que antes, unos 15 segundos. ¿Por qué?, por la sencilla razón de que estos motores, girando en vacío ponen en marcha un turbo mucho más grande que el anterior hasta que este adquiere una velocidad capaz de mover el cigüeñal en (todo con el embrague pulsado) que alimenta al sistema ERS (de recuperación de energía eléctrica) y es capaz de cargar las baterías. Y todo para tener toda la energía posible extra para ser aplicada en los primeros metros, energía que es eléctrica y con una velocidad de despliegue inmediata.
Es decir, a mayor periodo de aceleración esperando, mejor salida se va a poder hacer. La de Ferrari parece la más evolucionada hasta ahora, pero todos ensayan una y otra vez.
Esto quiere decir que cuanto más prolongado sea el periodo de espera, la pole y las siguientes líneas, hasta que llegan los últimos a sus posiciones, más energía se tiene disponible en el botón de entrega (boost) para ser aplicada cuando se apague el semáforo. Los últimos no tendrán mucho de esto... Salvo que en las últimas vueltas del calentamiento, al pasar por boxes vayan repitiendo una y otra vez la operación para llenar las baterías cuanto les sea posible.
Son las "acciones antinaturales" de las que se ha hablado en estas semanas y que incluyen entrar en marcha cortas y acelerando a tope en lar curvas lentas para realizar la misma operación, así como ahorrar electricidad desde mitad de las rectas para ir 'a vela' hasta la frenada y ahorrar electricidad para ser desplegada a la salida de la siguiente curva. Los equipos trabajan en los mapas para que sea lo más natural para los pilotos y parece que Red Bull está muy avanzado en ello, así como Mercedes y Ferrari.
Volviendo a las salidas, ya hay quien está hablando de quejas internas a la FIA para limitar ese periodo de aceleración y de no poder hacerlo (ningún coche) hasta que se enciendan las luces rojas, que luego caen a la vez para dar la salida a la carrera. Sería algo lógico, sobre todo para no crear unos diferenciales de velocidad en el arranque que sean peligrosos en la primera frenada. Recuerda un tanto a las catapultas de los portaaviones que arrastran a los cazas para ser ayudados a despegar en una pista mínima.
Es cierto que ya no se sale desde parado cuando llueve, pero en una pista húmeda el peligro puede ser grande también. Un nuevo espectáculo, en suma, al que los aficionados se irán acostumbrando en las primeras carreras, dos o tres a lo sumo. Después ya nadie se acordará de lo anterior.