La esquiadora mexicana Sarah Schleper fue descalificada del Slalom Gigante por utlizar esquís 1 milimetro más largo de lo permitido en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026.
La atleta había terminado su primer descenso en 1:08.95 que la colocaba en la posición 44.
Es así como Schleper concluyó su participación en la justa olímpica en donde impuso un récord de estar en siete Juegos Olímpicos.
"Me descalificaron. Hay unas reglas en los esquíes, que en esta parte deben medir 50 milímetros y yo estaba en 51. No sé por qué. Los medí anoche y me descalifican. Es terrible, no es la manera en la que quiero despedir a mi deporte, pero todavía tenemos mañana y espero que Lasse (Gaxiola, su hijo) pueda aliviar ese dolor", dijo la esquiadora para Claro Sports.
Schleper, la eterna esquiadora mexicana
La normalidad nunca ha sido una opción para Sarah Schleper, la esquiadora que tiene todos los récords de México en los Juegos Olímpicos invernales: siete participaciones, lugar 26 en Super G y la única mujer que representando la bandera tricolor ha participado en tres ocasiones.
Schleper, nacida en Colorado, Estados Unidos, y naturalizada mexicana después de casarse con el entrenador mexicano Federico Gaxiola es además la única mujer en la historia del movimiento olímpico que ha competido en siete ediciones invernales.
“Cuando naces, nunca te imaginas que puedes cambiar de país”, admite en entrevista con ESPN. “Crecí solo con mi papá afuera de un lago, pero soy muy competitiva”, presume la mujer que regresó la bandera mexicana a un escenario olímpico del esquí alpino después de una ausencia de dos décadas.
Sarah, de Estados Unidos al legado mexicano
Esa competitividad natural la llevó al equipo olímpico de Estados Unidos para portar esa bandera cuatro veces: Nagano 1998, Salt Lake City 2002, Torino 2006 y Vancouver 2010. En 2011 se retiró y se ganó las miradas del mundo cuando, en su descenso de despedida, se detuvo para tomar a su hijo y terminar el recorrido con él en brazos.
El pequeño Lesse ahora la acompañó a unos Juegos Olímpicos y ellos son la primera pareja madre-hijo que participa en unos Olímpicos invernales en la misma prueba. “Es algo en lo que hemos trabajado muchísimo. Él lo quizo hacer por mí y por su país”, dice una emocionada Sarah, naturalizada desde 2014 y competidora mexicana desde 2017.