El Como dejó escapar puntos importantes en su lucha por puestos europeos tras caer en casa ante la Fiorentina en un partido que terminó marcado por la expulsión de Álvaro Morata en los minutos finales.
El delantero español, que había ingresado de cambio, vio la primera tarjeta amarilla al minuto 88 por discutir con Rolando Mandragora. Apenas un minuto después, respondió a una provocación de Luca Ranieri con un empujón más brusco, acción que le costó la segunda amarilla y la expulsión, dejando a su equipo con diez hombres en el cierre del encuentro.
Tras el partido, Cesc Fàbregas fue contundente en declaraciones a DAZN. “La provocación forma parte del fútbol. Quien no pueda convivir con esta faceta se tiene que dedicar a otra cosa”, afirmó el entrenador, quien subrayó que por la experiencia de Morata esperaba una reacción diferente.
El técnico lamentó que su equipo no supiera manejar los minutos finales pese a haber recortado distancias al 77’. Señaló que las constantes interrupciones y enfrentamientos desconcentraron al equipo en un momento clave. “No tenemos que responder a la provocación. La línea entre la victoria y la derrota es muy fina”, sentenció.
Con esta derrota, el Como se mantiene sexto con 41 puntos, apenas dos por encima del Atalanta y con un partido pendiente ante el Milan, compromiso aplazado por la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026.
