Dele Alli vuelve a estar en el centro de la polémica, esta vez lejos de las canchas. De acuerdo con información publicada por el Daily Mail, el futbolista inglés habría perdido cerca de £150,000 en apenas unos días participando en partidas de póker de alto riesgo en un casino de Londres.
Según el medio británico, Alli era un cliente habitual del Casino Victoria, uno de los locales de apuestas más conocidos en la capital del Reino Unido. Testigos aseguraron que el exjugador del Tottenham participaba de manera constante en juegos de póker durante la madrugada, llegando a perder hasta £25,000 por sesión.
Un jugador profesional de póker reveló a la prensa que Alli se ha convertido en un rostro recurrente en las mesas durante las últimas dos semanas. Incluso, dentro del ambiente del póker, el mediocampista es identificado como una “ballena”, término utilizado para describir a jugadores que apuestan grandes cantidades de dinero, pero carecen de la experiencia necesaria y suelen perder con frecuencia.
La misma fuente explicó que cada vez que Alli se sentaba a jugar, otros apostadores se sumaban rápidamente a la mesa con la expectativa de sacar ventaja. El futbolista solía llegar solo o acompañado por amigos, generalmente en las primeras horas de la mañana, y permanecía varias horas antes de retirarse con pérdidas importantes.
Otro testigo señaló que Alli se mostraba tranquilo y reservado durante las partidas, con poca interacción con los demás jugadores. Sin embargo, su aparente indiferencia ante las pérdidas hizo que muchos lo vieran como una oportunidad para ganar dinero con facilidad.
Este episodio se da en medio de un momento complicado en la carrera deportiva de Dele Alli. En su mejor etapa, el inglés fue valorado en más de £50 millones y percibía un salario cercano a las £150,000 semanales con el Tottenham, donde fue considerado uno de los mediocampistas ofensivos más prometedores de Inglaterra.
No obstante, su nivel fue en declive. Tras salir de los Spurs, intentó relanzar su carrera en el Everton, además de cesiones en el Besiktas y más recientemente en el Como de Italia. En el conjunto italiano apenas disputó un partido y fue expulsado en menos de diez minutos, antes de que su contrato fuera rescindido en septiembre de 2025.
Actualmente, Dele Alli se encuentra sin equipo, en busca de una nueva oportunidad para regresar al fútbol profesional, mientras su situación fuera del terreno de juego sigue generando preocupación.