El pasado domingo aterrizó en Madrid, el lunes pasó el reconocimiento médico y formalizó su contrato hasta 2030, procedente del Atalanta, el martes completó su primer entrenamiento, el miércoles el segundo y este jueves partió como titular con un impacto inmediato e incontestable en un partido decisivo contra el Betis en la Copa del Rey: desbordante, trepidante, asistente y goleador.
Desde el primer instante del primer entrenamiento en las pruebas del once inicial de Diego Simeone, no hay mejor demostración de la convicción que despierta en el técnico el atacante internacional nigeriano en 41 ocasiones, el primer fichaje de la era Mateu Alemany, como director de Fútbol Profesional Masculino, en un mercado tenso.
Desde el primer momento en el equipo principal en el primer partido, la respuesta de Lookman fue una confirmación absoluta, desde una posición de partida en la delantera junto a Antoine Griezmann (Julián Alvarez fue suplente por indisposición, con lo que no jugó ningún minuto, y Alexander Sorloth está de baja) para abrirse a la izquierda, desde donde rebasó las expectativas de su estreno fenomenal.
“Enseguida se nota su fortaleza física, su velocidad, su cambio de juego y su potencia en los tramos finales del campo. Esperemos que nos pueda ayudar de la manera que él cree y nosotros esperamos. Y se junten sociedades importantes para el bien del equipo, que de eso se tratar el juntar buenos jugadores”, avanzó en la víspera Simeone, su entrenador.
Hubo múltiples sociedades, en casa sector del terreno, con una exhibición de precisión, movilidad, salida de balón, la manera de cómo superar la presión, todo el exhaustivo trabajo y preparación de Simeone en los últimos dos días para superar de una manera extremo cada presión del Betis, desbordado de principio a fin en el primer tiempo.
Lookman conectó con todos. Por la izquierda, con Álex Baena -su mejor partido en meses, precisamente desde el 0-2 en LaLiga en el mismo escenario de este jueves- y Matteo Ruggeri. Por delante, con Antoine Griezmann. Por otros lugares, con Pablo Barrios, Giuliano Simeone… No necesitó adaptación, impulsado por el sumo nivel colectivo.
Su primera ocasión fue un remate fallido, con la derecha, tras un fantástico pase de Baena. Era el minuto 16. Ya ganaba por 0-1 el Atlético, con el cabezazo en el primer palo de David Hancko que batió a Adrián San Miguel en una jugada ensayada desde el saque d esquina botado por Koke Resurrección. La estrategia trabajada por el cuerpo técnico.
En el minuto 25, falló otra oportunidad, cuando se dispuso a remachar con el interior del pie derecho otra acción de pizarra a balón parado. El envío diagonal lo puso dentro del área Hancko para el remate del atacante nigeriano. Se fue alto. El gesto de frustración delató la conciencia de la ocasión errada, de la que se repuso después. Y con creces.
Al borde de la media hora, el Atlético anotó el 0-2, en el que contribuyó de forma decisiva Lookman, con el pase de primeras que habilitó el desmarque que desmontó a la defensa del Betis para la profundidad de Matteo Ruggeri hasta la línea de fondo por la banda izquierda y el centro atrás que remachó Giuliano Simeone para agrandar la diferencia.
Aún fue más allá el atacante nigeriano en el 0-3, cuando condujo, regateó en el área, se fue hacia adentro, caracoleo y batió a Adrián San Miguel con el disparo más certero a la base del poste. Su primer gol con el Atlético en 37 minutos. Aún dio también el 0-4 a Griezmann, en un contraataque.
El estreno perfecto y la competencia disparada en el ataque: Lookman, Sorloth, Julián Alvarez y Griezmann para dos puestos en la delantera del conjunto rojiblanco. Las semifinales, en una semana. Ya se había ido Lookman del campo, cuando anotó el 0-5 Thiago Almada