El recién ascendido Paris FC no quiere que su debut en la Ligue 1 sea efímero. Tras invertir 57,3 millones de euros en verano, el club ha añadido otros 15 millones en el mercado de invierno para consolidar una permanencia que marcha con tranquilidad: el equipo ocupa la 14ª posición, ocho puntos por encima del descenso y con siete de ventaja sobre la zona de promoción.
El conjunto parisino, que ya contaba con refuerzos cedidos como Diego Coppola (Brighton), Luca Koleosho (Burnley) y Marshall Munetsi (Wolverhampton), cerró la ventana invernal sumando dos incorporaciones de gran impacto.
El más destacado es Ciro Immobile (Torre Annunziata, 1990). El atacante italiano de 35 años firmó por una temporada, con opción a una segunda. Immobile, cuatro veces ‘Capocannoniere’ de la Serie A y ganador de la Bota de Oro en 2020, deja el Bolonia tras apenas medio año, en el que apenas disputó 227 minutos y no consiguió marcar.
Será su cuarta experiencia en el extranjero, tras su paso por LaLiga (Sevilla), la Bundesliga (Borussia Dortmund) y la Superliga turca (Besiktas). Su llegada aporta al Paris FC experiencia y un historial de gol contrastado.
El otro refuerzo responde a un perfil totalmente distinto: Rudy Matondo (Évry-Courcouronnes, 2008). El joven mediocentro francés, internacional sub 18, deja el Auxerre a cambio de 15 millones de euros.
“Estamos encantados de haber fichado a Rudy Matondo. Con tan solo 17 años, ya cuenta con una valiosa experiencia en la Ligue 1. Rudy es un jugador con un talento innegable, con un estilo de juego apasionado e intenso que apreciamos especialmente”, destacó Marco Neppe, director deportivo del Paris FC.
Matondo debutó en Ligue 1 con 17 años y 24 días, y ya acumula 22 partidos en la élite. Con la selección francesa sub 17 llegó a disputar la final del pasado Europeo, consolidándose como una de las promesas más prometedoras del fútbol francés.