Los Minnesota Vikings atravesaron una temporada complicada, cerrando con marca de 9-8 y quedándose fuera de los playoffs tras una caída de cinco victorias respecto a la campaña 2024. En ese contexto, el receptor abierto Justin Jefferson no pudo evitar preguntarse si el destino del equipo habría sido distinto con Sam Darnold como mariscal de campo titular, en lugar del frecuentemente lesionado J.J. McCarthy.
“Todos conocen lo difícil que fue la posición de quarterback este año y cómo tuvimos que afrontarla”, señaló Jefferson en declaraciones a USA Today Sports. “Tener a un mariscal que ya había jugado con nosotros, que conocía el sistema, el libro de jugadas y a sus compañeros —lanzándome a mí, a Jordan Addison, a T.J. Hockenson— definitivamente creo que nos habría ido mejor”.
Los Vikings habían firmado a Darnold en 2024 como una póliza de seguro mientras McCarthy, considerado el mariscal del futuro, se desarrollaba. Sin embargo, una lesión sufrida por McCarthy en la pretemporada lo dejó fuera durante toda la campaña, lo que abrió la puerta para que Darnold tomara el control del ataque. Bajo la dirección del entrenador en jefe Kevin O’Connell, el quarterback tuvo la mejor temporada de su carrera, guiando a Minnesota a 14 victorias luego de haber sumado apenas 21 triunfos en sus seis temporadas previas en la NFL.
Darnold terminó quinto en la liga tanto en yardas por pase (4,319) como en envíos de anotación (35), logros que le valieron su primera selección al Pro Bowl. Pese a ello, los Vikings decidieron no retenerlo tras la temporada 2024.
El mariscal encontró rápidamente un nuevo hogar en Seattle, donde firmó un contrato por tres años y 100.5 millones de dólares, y en su primera campaña llevó a los Seahawks hasta el Super Bowl LX.
Mientras Darnold brillaba con Seattle, McCarthy volvió a verse limitado por las lesiones. El joven quarterback participó en apenas el 52 por ciento de las jugadas ofensivas de Minnesota esta temporada, lanzó solo 243 pases y ya acumula 25 partidos perdidos en sus dos primeras campañas en la liga.
Jefferson ha reiterado en varias ocasiones su confianza en McCarthy como posible titular del futuro, pero el éxito de Darnold mantiene viva la inevitable pregunta: ¿qué habría pasado?
“Definitivamente es difícil. Es duro de ver”, admitió Jefferson sobre el presente de Darnold. “Me alegra mucho que esté en el Super Bowl. Estoy feliz por él y le deseo lo mejor, sobre todo después de cómo fue su inicio, cuando muchos dudaban de él y no le daban el respeto que merecía. Ahora lo tiene. Ahora ven que es un mariscal de campo de primer nivel”.
“Claro, siendo egoísta, me hubiera gustado que lo lograra con nosotros el año pasado. Pero verlo triunfar, recuperarse tan rápido y llegar hasta aquí me llena de alegría. Espero que gane. Apoyo a Seattle y estaré animándolos”, concluyó.