La salida de James Rodríguez de la Liga MX tomó por sorpresa a buena parte de la afición. Su paso por León parecía el escenario ideal para reencontrarse con la regularidad, pero la etapa del colombiano en el futbol mexicano terminó de forma abrupta tras apenas dos semestres, dejando muchas preguntas abiertas sobre su futuro en un momento clave de su carrera.
Hoy, James sigue sin equipo y la situación comienza a generar preocupación pensando en el Mundial de 2026. Nadie pone en duda su calidad, pero la falta de minutos y de ritmo competitivo puede convertirse en un obstáculo serio para un jugador que aspira a llegar en plenitud a la máxima cita internacional.
De acuerdo con información de DSports, el panorama no es alentador. Clubes como Liga de Quito y Barcelona de Guayaquil habrían descartado su fichaje, cerrándole puertas que parecían opciones viables para tener protagonismo inmediato. A esto se suma que la MLS tampoco aparece como una alternativa real, ya que los equipos estadounidenses no estarían dispuestos a asumir el alto salario del mediocampista colombiano.
Con el mercado cada vez más reducido, el futuro de James se llena de incertidumbre. Más allá del nombre y la trayectoria, el colombiano necesita un proyecto deportivo que le garantice continuidad y confianza, algo que hoy no tiene asegurado. Además, factores como la adaptación y la mentalidad, señalados en distintas etapas de su carrera, vuelven a aparecer en el debate, junto con su decisión de no contemplar regresar al futbol colombiano, lo que limita aún más sus opciones.
Aun así, su historia con la Selección Colombiana demuestra que no siempre necesita estar en el club ideal para rendir. En más de una ocasión ha sido determinante con su selección incluso en contextos adversos, respondiendo cuando el escenario es de máxima exigencia.
No es la primera vez que James atraviesa una etapa de incertidumbre antes de un torneo importante. Antes de la Copa América 2024 también tardó en encontrar equipo y aun así terminó siendo MVP del certamen, llevando a Colombia hasta la Gran Final. Sin embargo, el reto ahora es mayor: un Mundial exige preparación constante y un nivel físico más alto. Mientras James Rodríguez continúe sin club, las dudas seguirán creciendo y el reloj rumbo a 2026 no dejará de avanzar.
