Stamford Bridge fue escenario de una de las noches más vibrantes de la temporada 2025/26 de la Premier League. Chelsea, campeón del mundo, recibió a un West Ham United en pleno ascenso y terminó firmando una remontada épica en un derbi londinense cargado de goles, emociones y giros inesperados.
Aunque la afición blue empujó desde el primer minuto, el inicio del partido fue completamente favorable para los Hammers. El equipo dirigido por Nuno Espírito Santo salió con intensidad total, presionando alto y apostando por el error del rival, una fórmula que rápidamente dio resultados.
Apenas al minuto seis, Jarrod Bowen controló el balón cerca del área chica y mandó un centro peligroso que, ante la falta de contacto defensivo y ofensivo, terminó colándose directamente en la portería defendida por Robert Sánchez para abrir el marcador. West Ham no bajó el ritmo y durante buena parte del primer tiempo dominó la posesión, moviendo el balón con comodidad mientras el mediocampo del Chelsea se veía superado.
La superioridad visitante se reflejó nuevamente al minuto 35. Bowen y Aaron Wan-Bissaka armaron una pared por el costado derecho que rompió líneas, y fue el propio Wan-Bissaka quien mandó un pase retrasado para que Crysencio Summerville definiera de primera intención y firmara el 0-2 con un derechazo letal.
Para la segunda mitad, el partido cambió por completo. Chelsea salió con otra cara, decidido a ir al frente, mientras que West Ham retrocedió líneas y cedió la iniciativa. Los ajustes desde el banquillo comenzaron a marcar diferencia y al minuto 56 llegó el descuento: Wesley Fofana envió un centro al segundo poste y Joao Pedro, recién ingresado, apareció para rematar y poner el 1-2.
A partir de ese momento, el dominio fue totalmente blue. Chelsea encerró a su rival en su propio campo y convirtió los últimos minutos en un asedio constante. La presión tuvo recompensa al 70’, cuando el balón recorrió toda el área hasta que Marc Cucurella, también de cambio, se lanzó de palomita para empatar el encuentro y hacer explotar Stamford Bridge.
La remontada se consumó en tiempo agregado. Enzo Fernández apareció para conectar un remate decisivo y sellar el 3-2 definitivo, celebrando su cumpleaños con un gol que quedará marcado como uno de los momentos más especiales de la temporada.
Chelsea reafirmó su jerarquía en casa y firmó una remontada memorable en el Derbi de Londres, mientras que West Ham salió golpeado, no solo por el resultado, sino por haber dejado escapar una ventaja que parecía controlada.
