Los Seattle Seahawks saldrán a la venta después del Super Bowl LX, de acuerdo con fuentes de la liga y de la propiedad consultadas por ESPN, lo que pondrá fin a años de especulación sobre el futuro del equipo tras el fallecimiento de Paul G. Allen en 2018.
Las conversaciones para concretar la operación se han intensificado en la última semana entre directivos de la NFL y propietarios. Desde la muerte de Allen, tanto los Seahawks como los Portland Trail Blazers han sido administrados por el fideicomiso del cofundador de Microsoft, bajo la supervisión de su hermana Jody Allen, quien actúa como albacea. El mandato de Allen fue claro: vender ambas franquicias y destinar las ganancias a la filantropía.
La venta llega después de que el equipo superara el plazo que lo habría obligado a compartir el 10% de las ganancias con el estado de Washington. De concretarse, podría tratarse de una operación histórica: ejecutivos de la liga estiman que los Seahawks podrían alcanzar un valor de entre 7 y 8 mil millones de dólares, superando ventas recientes como la de los Washington Commanders.
Paul Allen adquirió la franquicia en 1996, evitando su posible reubicación, y la convirtió en una de las más sólidas de la NFL. Los Seahawks han clasificado a playoffs en siete de los últimos diez años, juegan en el emblemático Lumen Field y cuentan con una estructura deportiva estable encabezada por John Schneider y Mike Macdonald, quien los ha llevado a su cuarta aparición en el Super Bowl.
Aunque ni la NFL ni el club emitieron comentarios oficiales, todo apunta a que la venta marcará el cierre de una era en Seattle y abrirá una nueva etapa para una de las franquicias más valiosas de la liga.