Villa Park vivió una noche de locura. El Aston Villa firmó una remontada de película al vencer 3-2 al RB Salzburg en la jornada 8 de la fase de liga de la UEFA Europa League, resultado que lo dejó a un suspiro del liderato, pero con el boleto a octavos en la bolsa.
El equipo de Unai Emery dominó la pelota desde el arranque, aunque fue Salzburg quien pegó primero. Los austríacos avisaron temprano y al 33’, Karim Konaté encontró premio cuando su disparo fue desviado por Victor Lindelöf, dejando el 0-1 al descanso y silenciando momentáneamente Villa Park.
El golpe fue doble apenas iniciado el complemento. Al 49’, Moussa Yeo, recién ingresado, culminó un contragolpe letal para el 0-2 que parecía poner contra las cuerdas a los Villanos. Pero ahí apareció el carácter europeo del Villa.
Emery movió el banquillo y la reacción fue inmediata. Al 64’, Morgan Rogers encendió la esperanza con el 1-2 tras una gran jugada de Emiliano Buendía, gol que levantó a la grada pese a las dudas por fuera de juego. El asedio fue total y al 76’, Tyrone Mings se reivindicó con un certero cabezazo tras centro de Matty Cash para el 2-2 que desató la locura.
Cuando todo apuntaba al empate, el Aston Villa dio el golpe final. Al 87’, un contragolpe fulminante terminó con Kadan Young asistiendo a Jamaldeen Jimoh-Aloba, quien definió con frialdad para sellar el 3-2 definitivo.
La remontada fue histórica, pero no suficiente para el liderato. Olympique Lyon ganó su partido ante PAOK y, por diferencia de goles, se quedó con el primer lugar. Aun así, Aston Villa cerró una fase de liga memorable, confirmando que el equipo de Emery tiene carácter, fútbol y ambición para soñar en grande en Europa.