Desde el año pasado se confirmó que la Liguilla del Torneo Clausura 2026 se disputará sin jugadores seleccionados, como parte del plan para que la Selección Mexicana tenga la mejor preparación posible rumbo al Mundial 2026, que inaugurará el próximo 11 de junio ante Sudáfrica.
La iniciativa fue propuesta por Javier Aguirre, actual técnico del Tri, y contó con el respaldo tanto de los dueños de los clubes de la Liga MX como de la Federación Mexicana de Futbol (FMF). No obstante, la medida dejará en desventaja a los equipos que peleen por el título y que cedan futbolistas al combinado nacional.
Ante este escenario, la Liga MX ajustará el reglamento para la Liguilla, permitiendo que los clubes puedan alinear hasta nueve jugadores extranjeros al mismo tiempo, a diferencia de los siete permitidos durante la fase regular. Esta regla no aplicará para Chivas, ya que el Rebaño compite únicamente con futbolistas mexicanos.
Además, la Liga MX solicitó a la FIFA la autorización de un mercado de fichajes extraordinario previo a la Liguilla, con el objetivo de que los equipos que aporten jugadores a la Selección Mexicana puedan reforzarse y no se vean mermados en su camino por el campeonato.
Así lo confirmó Mikel Arriola, presidente de la Liga MX y comisionado de la FMF, quien explicó que se buscan dos mecanismos de apoyo para los clubes.
“Eso implica que la regla para la Liguilla va a ser apoyar a los que cedieron a sus seleccionados y a los 18 clubes en general con dos mecanismos: el primero, que jueguen con más extranjeros; y el segundo, buscar un periodo adicional de transferencias, el cual se está consultando con FIFA”, señaló Arriola.
El modelo que se pretende implementar es similar al utilizado en el Mundial de Clubes 2025, donde los equipos participantes contaron con una ventana especial de transferencias. En aquel torneo, Pachuca aprovechó la medida para reforzarse con jugadores de otros clubes de la Liga MX como Sebastián Jurado, Federico Pereira, Agustín Palavecino y Avilés Hurtado.
La decisión marcará una Liguilla atípica en el futbol mexicano, donde el equilibrio entre apoyar al Tri y mantener la competitividad del torneo será clave rumbo a la Copa del Mundo 2026.