El Real Madrid dejó atrás la fase de liga de la Champions League y ahora centra toda su atención en la ronda de Playoffs, donde enfrentará un cruce complicado ante el Benfica o el Bodo/Glimt, luego de finalizar noveno en la clasificación general y quedarse fuera del top ocho por segundo año consecutivo.
Tras la derrota en Lisboa por 4-2 ante el Benfica, el conjunto dirigido por Álvaro Arbeloa quedó obligado a disputar la repesca para buscar su pase a los octavos de final. El sorteo, programado para el viernes 30 de enero, definirá si el rival será nuevamente el equipo portugués o el sorprendente cuadro noruego.
El Benfica aparece como una amenaza conocida para el Real Madrid, luego de exhibirlo en el Estádio Da Luz con un juego intenso y efectivo. El conjunto dirigido por José Mourinho cerró la fase de liga con fuerza y aseguró su lugar en los Playoffs gracias a un gol agónico de su portero, Anatolii Trubin, lo que lo coloca como un rival peligroso y con confianza en alza.
Por su parte, el Bodo/Glimt representa una incógnita con tintes de pesadilla. El equipo noruego llega tras derrotar en sus últimos encuentros al Manchester City y al Atlético de Madrid, resultados que lo convierten en uno de los rivales más incómodos del sorteo. Su estilo dinámico y su intensidad han sorprendido a varios gigantes europeos y lo perfilan como una amenaza real para los blancos.
El camino del Real Madrid no se detiene ahí. En caso de superar la ronda de Playoffs, el cuadro merengue podría cruzarse en los octavos de final con el Manchester City de Pep Guardiola o con el Sporting de Lisboa, ambos clasificados directamente al top ocho de la fase de liga.
Con este panorama, el equipo blanco afronta un calendario exigente y sin margen de error, consciente de que cualquier descuido podría significar una eliminación temprana en la Champions League. El sorteo definirá el primer gran obstáculo en un camino que, desde ahora, se presenta cuesta arriba para el Real Madrid.