En el mundo del fútbol, se dice que uno hace lo que sea por sus colores. Sin embargo, para el pequeño Sammy Scott, de apenas 9 años, esa máxima cobró un significado muy real (y algo costoso) durante el reciente choque de la Carabao Cup entre el Newcastle United y el Arsenal.
Lo que debía ser un "crimen perfecto" —un día de ausencia escolar bajo la supuesta excusa de una enfermedad— terminó convirtiéndose en una noticia de alcance global cuando la transmisión internacional enfocó la euforia desmedida de Sammy en las gradas de St. James' Park.
La logística parecía infalible. Con la complicidad de sus padres, la madre de Sammy llamó al colegio para informar que el pequeño no podría asistir debido a un malestar físico. No obstante, el "tratamiento" resultó ser un partido de alta intensidad entre dos de los clubes con mayor poder adquisitivo del planeta.
La cámara no miente: en pleno festejo de uno de los tantos de las "Urracas", la imagen de Sammy celebrando con una energía envidiable inundó las pantallas de millones de hogares. El video, como era de esperarse, no tardó en llegar a los dispositivos móviles de los directivos de su escuela.
A pesar de la simpatía que el caso generó en redes sociales, la institución educativa no compartió el humor de la comunidad digital. Tras confirmarse que el niño estaba en perfecto estado de salud y disfrutando del encuentro, la escuela emitió un comunicado oficial: la ausencia fue registrada como “no autorizada”.
"La risa de un niño en el estadio es invaluable, pero el registro académico es sagrado", parece ser el mensaje implícito de la escuela ante la mentira de los padres.
??Sammy Scott tiene 9 años
— VSports Team (@VSportsTM) January 10, 2025
??Es hincha de Newcastle ????????????????????????????
??Con permiso de sus padres, faltó a clases para ir a la ida de la semi de EFL Cup vs. Arsenal
??Su madre le comunicó a la escuela que se ausentaba porque estaba "enfermo"
??Su equipo ganó 2-0
??Apareció festejando uno de los… pic.twitter.com/gFKOtJahrc