Los Green Bay Packers vuelven a colocarse en el foco mediático, esta vez por una situación ajena al emparrillado. El liniero ofensivo Rasheed Walker fue arrestado el pasado viernes en el Aeropuerto LaGuardia, en Nueva York, luego de que autoridades detectaran un arma de fuego en su equipaje.
La franquicia atraviesa su periodo de descanso tras quedar eliminada en la ronda de comodines por los Chicago Bears, en una temporada que comenzó con altas expectativas pero terminó antes de lo planeado. Ahora, este incidente extra cancha añade presión a una organización que ya analiza cambios de cara al próximo año.
De acuerdo con información del New York Post, Walker, de 25 años, fue acusado de dos cargos por posesión ilegal de armas en segundo grado y uno más por posesión ilegal de arma de fuego. El jugador intentó documentar una maleta que contenía una caja cerrada con una pistola en su interior, lo que alertó al personal del aeropuerto.
Tras la revisión del equipaje, la Policía de la Autoridad Portuaria encontró una pistola Glock calibre 9 mm junto con 36 cartuchos de munición. Walker fue presentado ante el Tribunal Penal del Condado de Queens y posteriormente liberado, aunque el proceso legal continúa abierto.
El abogado del jugador, Arthur Aidala, explicó que el arma cuenta con licencia en Wisconsin y que Walker desconocía las restricciones para viajar con ella en Nueva York, por lo que confían en resolver el caso de manera favorable.
El incidente ocurre en plena temporada baja para los Packers, quienes cerraron la campaña como sextos de la Conferencia Nacional y fueron eliminados por su acérrimo rival. Aunque el equipo mostró momentos competitivos, las lesiones y la irregularidad marcaron su desempeño.
La situación legal también podría influir en el futuro de Walker con la franquicia. Su contrato de novato expira en marzo de 2026 y, aunque se consolidó como tackle izquierdo titular desde 2023 tras la salida de David Bakhtiari, su renovación ya generaba dudas. Con un salario elevado en perspectiva y este nuevo problema, Green Bay deberá evaluar cuidadosamente si apuesta por su continuidad o lo deja marchar como agente libre.
