Tigres de la UANL no detiene su trabajo pese a la pausa en la actividad oficial del Clausura 2026 y utiliza este periodo para afinar detalles clave rumbo a la reanudación del torneo. El conjunto felino ha centrado sus entrenamientos en evaluaciones físicas, con el objetivo de conocer el estado actual de cada jugador y ajustar las cargas de trabajo de manera individual.
Estas mediciones permiten al cuerpo técnico tener un panorama más claro sobre la condición física del plantel, además de planificar sesiones específicas según las necesidades y el desgaste acumulado de cada elemento.
Uno de los motivos principales para realizar estas pruebas es la limitada preparación que tuvo el equipo antes del arranque del torneo. Tras el periodo vacacional, Tigres contó únicamente con siete días de trabajo previo, lo que impidió desarrollar una pretemporada más completa y progresiva.
Ante este escenario, el cuerpo técnico decidió aprovechar la pausa del Clausura 2026 para fortalecer el aspecto físico del equipo, con la intención de que los jugadores alcancen un mejor ritmo competitivo y reduzcan el riesgo de lesiones.
De esta forma, Tigres busca llegar en óptimas condiciones a la reanudación del campeonato, mantener la regularidad en su rendimiento y afrontar el resto del torneo sin contratiempos físicos.
