En el fútbol mexicano, la euforia suele ser un arma de doble filo, y nadie mejor que un veterano de mil batallas como Jürgen Damm para recordarlo. Mientras la nación rojiblanca celebra el arranque perfecto de las Chivas de Guadalajara en el Clausura 2026, el exjugador de Tigres y América ha lanzado un "dardo" cargado de frialdad estadística que ha calado hondo en el entorno tapatío.
A través de sus redes sociales, Damm, quien presume cuatro títulos de liga en su palmarés, hizo un llamado a la objetividad. Para el actual volante, el liderato de Chivas tras vencer a Pachuca, FC Juárez y Querétaro es meritorio, pero insuficiente para colgarles la etiqueta de favoritos al título.
Su argumento se basa en la historia reciente: para ser campeón en México, la regularidad es el único camino real. "La tendencia nos indica históricamente que de los primeros 3 lugares es de donde sale el campeón... simplemente por la regularidad durante todo el campeonato", señaló Damm, subrayando que cerrar de local y contar con la ventaja del empate global son factores que Chivas debe sostener durante 17 fechas, no solo tres.
El momento más álgido de su análisis llegó al cuestionar la narrativa actual que rodea al equipo dirigido por Gabriel Milito. Con un tono que muchos interpretaron como una provocación directa, Damm sentenció:
“Lo que me estoy dando cuenta es que los torneos duran 17 jornadas + CF + SF + F para ser campeón y no únicamente 3 jornadas”.
Este comentario llega en un momento donde el Guadalajara no solo domina la tabla con 9 puntos, sino que también se ha convertido en la base de la Selección Mexicana, aportando ocho elementos para la gira por Panamá y Bolivia.
Aunque sus palabras generaron molestia en la afición tapatía, el historial de Damm le otorga cierta autoridad en la materia. El exintegrante del Atlanta United y el Oakland Roots recordó que los monarcas de los últimos tres años —Tigres, América y Toluca— han sido equipos que dominaron de principio a fin, y no solo en el arranque.
¿Será que el Guadalajara de Milito tiene la capacidad de sostener el ritmo y darle la razón a su afición, o terminará dándole la razón a las frías estadísticas de Jürgen Damm? Por ahora, el Rebaño es líder, pero el camino a la liguilla sigue siendo un maratón, no un sprint.