Hablar de José Saturnino Cardozo es referirse a uno de los delanteros más letales en la historia del futbol mexicano. Ídolo absoluto del Toluca y referente eterno de la Liga MX, el paraguayo estuvo muy cerca de no vestir jamás la camiseta escarlata, pues antes de llegar a los Diablos Rojos estuvo a punto de firmar con el Atlante.
El propio Cardozo reveló esta historia en una charla con Antonio de Valdés en su podcast de YouTube, donde confesó que en 1993 llegó a México para incorporarse al conjunto azulgrana, entonces dirigido por Ricardo Antonio La Volpe. Su buen desempeño con la Universidad Católica en la Copa Libertadores despertó el interés del club, que lo invitó a entrenar.
Sin embargo, el fichaje nunca se concretó. Cardozo permaneció alrededor de 15 días entrenando sin que su situación contractual se aclarara y sin tener contacto directo con la directiva. La falta de comunicación y formalidad lo llevaron a tomar la decisión de regresar a Chile, al considerar que el acuerdo no estaba bien definido.
Un año más tarde, en 1994, Toluca apostó por el paraguayo y el resto es historia. Cardozo se convirtió en el máximo goleador del club con 249 tantos, rompió récords históricos y levantó cuatro títulos de liga, consolidándose como el legendario “Diablo Mayor” del futbol mexicano.