Novak Djokovic habló con humor sobre la rivalidad entre Carlos Alcaraz y Jannik Sinner, dos jugadores que en los últimos años le han cerrado el paso hacia un nuevo récord en los torneos grandes. A un día del inicio del Abierto de Australia 2025, el serbio reconoció que ha caído en tres de los últimos cuatro Grand Slams frente a alguno de ellos, aunque sin restarles mérito
“Elogiarlos de más no hace falta, ya sabemos lo buenos que son”, comentó sonriente Djokovic, quien admitió que ambos representan hoy las fuerzas dominantes del tenis masculino. Aun así, dejó claro que sigue creyendo en sus posibilidades.
A sus 38 años, el campeón de 24 títulos de Grand Slam ajustó su preparación para Melbourne. Decidió bajarse de su torneo previo para llegar con mayor frescura física, consciente de que la recuperación ya no es la misma y de que necesita administrar mejor su energía para competir contra rivales más jóvenes.
Desde el US Open 2023, Sinner y Alcaraz se han repartido los grandes títulos. El italiano ha ganado los dos últimos Abiertos de Australia, mientras que el español busca completar su colección de Slams en Melbourne. Pese a ello, Djokovic recordó que el año pasado alcanzó las semifinales en los cuatro grandes, incluso lidiando con lesiones.
“Ellos están jugando a un nivel diferente, es un hecho, pero eso no significa que nadie más tenga oportunidad”, afirmó el serbio, diez veces campeón en Australia, quien debutará este lunes ante el español Pedro Martínez y podría cruzarse con Sinner en semifinales.
Djokovic también habló sobre su salida reciente de la Asociación de Jugadores de Tenis Profesionales (PTPA), organización que cofundó en 2020. Explicó que se trató de una decisión difícil, pero necesaria, ya que sentía que su figura estaba siendo sobreutilizada. Aun así, reiteró su apoyo a la idea de una representación fuerte y exclusiva para los tenistas.
Con dolores controlados y una mentalidad de “ahora o nunca”, Djokovic inicia el Abierto de Australia convencido de que aún puede pelear por la historia.