El Nápoles dejó atrás una racha de tres empates consecutivos al vencer este sábado 1-0 al Sassuolo en el Estadio Diego Armando Maradona, en un partido cargado de tensión y necesidad. El único gol del encuentro lo marcó Stanislav Lobotka, quien volvió a anotar después de tres años y medio, en un momento clave para los de Antonio Conte.
Con la victoria previa del Inter de Milán, el vigente campeón estaba obligado a ganar para no despedirse prematuramente de la defensa del título. Y aunque el funcionamiento no fue brillante, el Nápoles cumplió con el objetivo ante un Sassuolo competitivo, recién ascendido, que pese a acumular siete jornadas sin ganar se mantiene en la zona media de la tabla.
El gol llegó temprano, al minuto 7, cuando Lobotka aprovechó un balón en la frontal del área y lo empalmó de volea para desatar la euforia en el Maradona. El tanto tuvo un valor especial, no solo por encaminar el triunfo, sino por significar el reencuentro del eslovaco con el gol desde agosto de 2022, temporada que culminó con el histórico Scudetto napolitano.
El Sassuolo intentó reaccionar y por momentos exigió a la zaga local, pero el Nápoles supo resistir y cerrar un triunfo más sufrido que vistoso, aunque fundamental en lo anímico
Con estos tres puntos, el equipo de Conte se mantiene a seis unidades del Inter y empata con el Milan en 43 puntos, a la espera de lo que haga el conjunto rossonero. Juventus y Roma acechan desde atrás, manteniendo apretada la lucha en la parte alta de la Serie A.