Han pasado casi 12 años desde la última derrota de Chivas como local frente a Querétaro. Aquel descalabro quedó marcado por uno de los fichajes más mediáticos en la historia del futbol mexicano: la llegada de Ronaldinho a los Gallos Blancos.
En septiembre de 2014, Querétaro sacudió al futbol nacional y mundial al anunciar la contratación del astro brasileño, campeón del mundo en 2002 y considerado en su momento el mejor jugador del planeta. Ronaldinho fue presentado el 5 de septiembre y debutó el día 21, precisamente ante Guadalajara, en el entonces Estadio Omnilife.
Aquella tarde, el brasileño se estrenó como goleador en la Liga MX al marcar el primer tanto del encuentro, que terminó con un contundente 4-1 a favor de los Gallos sobre el Rebaño Sagrado.
En ese plantel queretano militaban futbolistas que posteriormente tendrían vínculo con Chivas, como Orbelín Pineda, quien era un joven prospecto y dos años más tarde vestiría la camiseta rojiblanca; además de Víctor Hugo Hernández, hoy entrenador de porteros del club, y Ángel Sepúlveda, reciente refuerzo.
Esa campaña fue especialmente complicada para Guadalajara, que apenas logró tres victorias y cerró el torneo con solo 16 puntos.
El escenario para este sábado luce completamente diferente. El momento actual de Chivas ilusiona a su afición: el equipo parece haber asimilado el estilo de juego de Gabriel Milito y ha iniciado el torneo con paso perfecto tras sumar dos triunfos consecutivos.
Aspectos como la posesión del balón, la generación de oportunidades, los centros al área, la precisión en campo rival y el trabajo colectivo han sido una constante en los primeros partidos del Clausura 2026.
Tras cerrar el torneo anterior con la mejor racha del certamen, el Rebaño ha mantenido esa inercia positiva y, por los antecedentes frente a Gallos Blancos en el Estadio Akron, todo apunta a una semana redonda.
Ya son 10 partidos sin que Guadalajara caiga en casa ante Querétaro. ¿Podrán los dirigidos por Milito extender esta racha y confirmar su buen momento?