La franquicia de la NFL Washington Commanders acaba de dar un paso gigante hacia su regreso a la capital: este 15 de enero de 2026, el equipo presentó las primeras imágenes conceptuales de su nuevo estadio de clase mundial, que se construirá en el sitio del antiguo RFK Stadium y abrirá sus puertas en 2030.
A pesar de no haber clasificado a los Playoffs rumbo al Super Bowl LX (tras terminar en el cuarto lugar de su división en la temporada regular 2025), los Commanders entregan una noticia emocionante para sus fans: un venue moderno con capacidad para alrededor de 70,000 espectadores, techo translúcido (que permite control climático y sensación de estadio abierto), una imponente columnata inspirada en monumentos como el Lincoln Memorial y el Capitolio, y un diseño que honra el legado del RFK Stadium mientras proyecta hacia el futuro.
El proyecto, con un costo estimado en cerca de $3.7-3.8 mil millones de dólares, será liderado por la firma de arquitectos HKS, los mismos responsables de icónicos estadios NFL como:
Ubicado en el corazón del Eje Monumental de Washington D.C., cerca de la National Mall, el Anacostia River y el Capitolio, el nuevo estadio no solo será la casa de los Commanders, sino un destino vibrante todo el año para eventos deportivos, entretenimiento, comunidad y desarrollo mixto (viviendas, retail, parques y más). El diseño busca ser un landmark cívico audaz, sostenible (con aspiraciones LEED Platinum) y que amplifique la energía del fútbol americano para crear uno de los ambientes más ruidosos de la liga.
El actual hogar del equipo, el Northwest Stadium (antes FedEx Field, inaugurado en 1997 con capacidad para 63,000), quedará atrás para dar paso a esta nueva era. Los Commanders anunciaron que los actuales abonados de temporada tendrán prioridad para adquirir boletos y pases para la inauguración en 2030. ¡La mejor forma de asegurar tu lugar es depositando ya para la temporada 2026!
Con este anuncio, los Commanders no solo construyen un estadio, sino que reconectan con la ciudad y sus fans tras años de incertidumbre. Un proyecto que promete transformar el este de D.C. y devolver al equipo a su "hogar espiritual".