El Real Madrid atraviesa uno de sus momentos más complicados en años recientes: la salida abrupta de Xabi Alonso como entrenador, tras apenas unos meses en el cargo, generó un terremoto en Valdebebas. La situación se agravó con la eliminación en Copa del Rey ante el Albacete (3-2) en los octavos de final, ya con Álvaro Arbeloa en el banquillo en su debut oficial, un resultado humillante que dejó al equipo fuera de la competición y sin títulos en el horizonte inmediato.
La afición merengue expresa preocupación por la falta de un proyecto sólido y estable que ilusione. Sin embargo, en medio del caos surge un nombre que podría cambiarlo todo: Jürgen Klopp.
Según el periodista Florian Plettenberg de Sky Sports Alemania, el técnico alemán —actual Head of Global Soccer en el proyecto Red Bull— está considerando seriamente regresar a los banquillos, pero solo si el Real Madrid realiza un acercamiento concreto y firme de cara al verano de 2026. Plettenberg revela que el Madrid siempre ha fascinado a Klopp, aunque él se muestra feliz y muy identificado con su rol en Red Bull.
El exentrenador del Liverpool solo contemplaría dos opciones para volver: dirigir al Real Madrid o a la Selección de Alemania, siempre y cuando "todo encaje" perfectamente, incluyendo autonomía total, respaldo absoluto de la directiva y un plan deportivo ambicioso con refuerzos de élite.
Klopp se retiró de la dirección técnica tras una etapa legendaria en Anfield (2015-2024), donde conquistó la Premier League, Champions League, FA Cup, Mundial de Clubes, Copa de la Liga, Supercopa de Europa y Community Shield, convirtiéndose en uno de los técnicos más exitosos y queridos de la era moderna.
Su posible llegada representaría un cambio radical en la estructura del Real Madrid. Florentino Pérez busca un perfil con autoridad indiscutible, capaz de gestionar un vestuario repleto de estrellas tras los recientes tropiezos locales y la necesidad de recuperar intensidad, presión alta y espectáculo. El interés por Klopp no es nuevo en las oficinas de Valdebebas, pero la crisis actual acelera cualquier movimiento.