En un partido que tuvo todos los ingredientes de un clásico de alta tensión, el Club León logró imponerse 2-1 ante Cruz Azul, en un duelo marcado por la efectividad esmeralda y un cierre dramático donde la tecnología fue la protagonista principal al anular lo que habría sido un empate heroico para la escuadra cementera.
El encuentro comenzó con ambos equipos estudiándose, con un León que mantenía la posesión pero carecía de profundidad. Con el paso de los minutos, Cruz Azul empezó a ganar terreno, aprovechando incluso una mala salida del arquero García que no supieron capitalizar. Sin embargo, cuando parecía que el descanso llegaría sin movimientos en el marcador, apareció la contundencia local. Al minuto 45+1, justo antes del silbatazo, La Fiera asestó el primer golpe para irse con ventaja al vestidor.
El complemento inició de la peor manera para los dirigidos por Anselmi. Apenas al minuto 48, Colula se estrenó con su nuevo equipo mandando el balón al fondo de las redes, poniendo un 2-0 que parecía definitivo.
Cruz Azul no bajó los brazos y el técnico movió sus piezas, haciendo debutar a Palavecino al minuto 50. El asedio celeste fue constante; el arquero García se vistió de héroe al minuto 60 para evitar la caída de su marco, mientras los cambios de ambos bandos buscaban refrescar el campo en medio de un juego que se tornó físico y accidentado, reflejado en las múltiples tarjetas amarillas.
La esperanza regresó para los visitantes al minuto 89, cuando el recién ingresado Palavecino marcó un golazo para recortar distancias. Con el reloj en contra, Cruz Azul se lanzó con todo al frente.
El clímax llegó en el tiempo de compensación. Al minuto 90+10, la afición celeste estalló en júbilo con lo que parecía el gol del empate tras una jugada accidentada. No obstante, tras la revisión, se determinó que Piovi se encontraba en fuera de juego, anulando la anotación y devolviendo la tranquilidad al Estadio León.
Con este resultado, León suma tres puntos vitales tras resistir un asedio final desesperado, mientras que Cruz Azul se queda con el amargo sabor de haber acariciado una remontada que la posición adelantada le arrebató en la última jugada del partido.