Kevin Keegan, exfutbolista y exentrenador de la selección de Inglaterra, fue diagnosticado con cáncer, informó su familia este miércoles.
El histórico referente del futbol inglés, de 74 años, fue hospitalizado recientemente tras presentar molestias abdominales, lo que derivó en una serie de estudios médicos que confirmaron la enfermedad.
“Estas evaluaciones han revelado un diagnóstico de cáncer, por lo que Kevin iniciará el tratamiento correspondiente”, señaló la familia de Keegan en un comunicado difundido por el Newcastle, club con el que tuvo una estrecha relación tanto como jugador como entrenador.
“El equipo médico ha actuado con rapidez y profesionalismo, algo por lo que Kevin se siente profundamente agradecido. En este momento complicado, la familia solicita respeto a su privacidad y no realizará más declaraciones”, agrega el texto.
Keegan es uno de los nombres más importantes en la historia del futbol británico. Ganó el Balón de Oro en 1978 y 1979, distinción que lo acreditó como el mejor jugador europeo en años consecutivos. Con la selección de Inglaterra disputó 63 partidos, marcó 21 goles, participó en la Copa del Mundo de 1982 y portó el gafete de capitán.
A nivel de clubes, llegó al Liverpool en 1971 y vivió una etapa dorada: conquistó tres títulos de liga, una FA Cup, dos Copas de la UEFA y la Copa de Europa en 1977. Posteriormente militó en el Hamburgo, donde alcanzó el punto más alto de su carrera individual al ganar sus dos Balones de Oro.
Más adelante defendió los colores de Southampton y Newcastle, club en el que se retiró como futbolista en 1984.
En 1992 inició su trayectoria en los banquillos al asumir la dirección técnica del Newcastle, equipo con el que estuvo muy cerca de conquistar la Premier League en la temporada 1995-96, liderando un plantel que incluía al colombiano Faustino Asprilla.
Tras un breve paso por Fulham, Keegan fue nombrado seleccionador de Inglaterra en 1999. Su etapa al frente del combinado nacional incluyó una discreta participación en la Eurocopa 2000 y concluyó ese mismo año tras una derrota ante Alemania en Wembley, el último partido disputado en el histórico estadio antes de su reconstrucción.
Posteriormente, volvió a dirigir tanto al Manchester City como al Newcastle, cerrando así una carrera marcada por el protagonismo, la influencia y una huella profunda en el futbol inglés.