El dolor en el pie derecho de Josh Allen ha disminuido y la mente del quarterback de los Bills está fresca mientras Buffalo se alista para abrir la postemporada como visitante por primera vez en seis años.
Allen fue titular en el inicio del triunfo del domingo 35-8 ante los Jets, suficiente para extender su racha a 135 partidos consecutivos como quarterback titular. Más allá de ese primer centro, el pasador tuvo el fin de semana libre, el cual aprovechó para descansar y revisar video con el objetivo de analizar su desempeño durante la temporada.
Lo que más le llamó la atención fueron las jugadas que dejó pasar.
“Estás ahí sentado pensando: ‘Dios, soy terrible. ¿Qué estaba pensando? ¿Qué estaba haciendo?’”, comentó entre risas durante su regreso a las prácticas el miércoles.
Aunque la autocrítica fue dura, los números dicen otra cosa. En su octava temporada en la NFL, Allen terminó segundo entre los quarterbacks con 39 touchdowns totales —25 por pase y 14 por carrera— y lideró cinco remontadas en el último cuarto, dos de ellas tras desventajas de doble dígito. Con 29 años, se convirtió además en el primer jugador en la historia de la liga en alcanzar 300 touchdowns antes de cumplir 30.
Aun así, la revisión le permitió identificar áreas de mejora rumbo a los playoffs. Allen señaló detalles en su trabajo de pies, momentos en los que forzó pases en lugar de encontrar a receptores desmarcados y un récord personal de 40 capturas sufridas, lo que subrayó la importancia de soltar el balón con mayor rapidez.
Buffalo (12-5) visitará el domingo a Jacksonville (13-4), campeón de la División Sur de la AFC, en un duelo de comodines. Allen entrenó a plenitud por primera vez desde que se lesionó el pie derecho en la victoria 23-20 ante Cleveland el 21 de diciembre y enfrentará a una defensiva de los Jaguars que fue la mejor contra la carrera y terminó segunda en la NFL con 22 intercepciones.
El contexto eleva la presión para Allen y unos Bills que no han logrado dar el paso definitivo en la postemporada durante los últimos seis años. El quarterback tiene marca de 7-6 en playoffs y ha llegado dos veces a la final de la AFC, ambas con derrotas ante Kansas City. Como equipo, Buffalo está 0-5 como visitante en partidos de eliminación desde la llegada del entrenador Sean McDermott, una racha que comenzó con una derrota 10-3 en Jacksonville en la ronda de comodines de 2017, un año antes del arribo de Allen.
En 13 partidos de playoffs, Allen promedia 258 yardas por pase y ha combinado 33 touchdowns —25 por aire, siete por tierra y uno por recepción— con apenas seis pérdidas de balón, producto de cuatro intercepciones y dos balones sueltos.