Pedro Caixinha, entrenador de los Bravos de Juárez, ofreció su versión sobre el conato de bronca ocurrido en el amistoso frente a Pumas, luego de una dura entrada de Adalberto Carrasquilla que desató empujones y golpes entre futbolistas de ambos equipos. En entrevista con FOX Sports, el técnico portugués buscó poner fin a la polémica y aclarar lo sucedido dentro del terreno de juego.
Caixinha recordó que el ambiente previo al partido fue completamente cordial. Destacó la buena disposición de Efraín Juárez, técnico universitario, quien lo recibió en las instalaciones con hospitalidad y profesionalismo. “Efraín me recibió de maravilla, incluso hicimos un tour. Solo dijimos: tú llevas a los tuyos y yo a los míos”, relató.
Sobre la falta de Carrasquilla, el estratega de Juárez reconoció que la entrada fue más fuerte de lo habitual. “Sí hubo una entrada más fuerte; se puede considerar una agresión”, admitió. También explicó que en duelos de preparación es común que la intensidad suba y genere este tipo de choques.
Caixinha aceptó que su equipo reaccionó de inmediato, lo que derivó en el intercambio que se observó en la cancha. Sin embargo, insistió en que no existió malicia previa ni un ambiente hostil entre los planteles.
El entrenador fue contundente al rechazar las versiones que sugerían un conflicto mayor o problemas entre los cuerpos técnicos. “Lo que te digan más que esto no es verdad”, afirmó, negando cualquier disputa personal con Juárez o su equipo.
Caixinha subrayó que el objetivo del amistoso era estrictamente deportivo: probar variantes tácticas, evaluar a sus jugadores y seguir afinando detalles rumbo al torneo. Según él, el incidente quedó en la cancha y fue una consecuencia normal de la intensidad del juego.