La Selección Mexicana de Beisbol arrancó el 2026 con una noticia que ilusiona a la afición: Randy Arozarena volverá a vestir la franela tricolor en el Clásico Mundial de Beisbol, tal como confirmó la Comisión de Selecciones Nacionales mediante un comunicado acompañado de un video oficial.
El jardinero de origen cubano, uno de los peloteros más determinantes del beisbol actual, regresa como pieza clave para el equipo dirigido por Benjamín Gil. Su impacto en 2023 lo convirtió en un referente histórico del torneo: fue incluido en el Equipo Ideal del Clásico Mundial junto a figuras como Mike Trout y Masataka Yoshida, tras una actuación extraordinaria con números que dominaron al roster nacional: .450 AVG, 1 HR, 9 CP, .607 OBP, .900 SLG y 1.507 OPS.
Arozarena inició su carrera profesional en 2013 con los Vegueros de Pinar del Río. En 2015 llegó a los Toros de Tijuana y ese paso abrió las puertas hacia el beisbol estadounidense, donde fue firmado por los Cardenales de San Luis. Tras su ascenso por Palm Beach, Springfield y Memphis, debutó en MLB en 2019.
Su consolidación llegó en 2020 con los Rays de Tampa Bay, protagonizando una de las mejores postemporadas de la historia de las Grandes Ligas, donde fue nombrado Jugador Más Valioso de la Serie de Campeonato de la Liga Americana. Más tarde, en 2021, fue elegido Novato del Año y se convirtió en el rostro de la franquicia.
Luego de su participación en el Clásico Mundial 2023, Arozarena vivió su primer Juego de Estrellas, y en 2024 fue cambiado a los Marineros de Seattle. En 2025 firmó su mejor temporada de poder con 27 cuadrangulares, además de disputar la Serie de Campeonato ante los Azulejos de Toronto, y asistir nuevamente al Juego de Estrellas.
Además de su desempeño deportivo, Arozarena ha sido una figura carismática, cercana a la afición y con peso específico en el clubhouse. Su liderazgo y presencia mediática han convertido su convocatoria en un impulso anímico para México rumbo al torneo internacional.